El PP retoma su agenda electoral este lunes con la gestión de infraestructuras como eje central, vinculando los problemas de seguridad ferroviaria a la falta de presupuestos y mantenimiento.

Feijóo centra la campaña del PP en la seguridad ferroviaria y la falta de mantenimiento
El Partido Popular considera que el trágico accidente de Urda (Toledo) ha vuelto a poner sobre la mesa el «caos ferroviario» del Gobierno de Pedro Sánchez, tal como ocurrió hace apenas nueve meses tras la tragedia de Adamuz (Córdoba), y ha situado la gestión de las infraestructuras y los servicios públicos en el centro del debate electoral.
El partido retoma este lunes su agenda con la idea de que, si gobiernan, harán cuanto sea necesario para que España «vuelva a funcionar». «Con esta forma de gestionar no se puede continuar», afirmó rotundo el propio líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras visitar el puesto de mando avanzado habilitado en Urda por el siniestro ferroviario, que se ha cobrado la vida de decenas de personas.
A menos de un mes para las elecciones del 29 de noviembre, fuentes del PP admiten que la «mala gestión» de Pedro Sánchez en estos ocho años —que el PSOE quería «olvidar»— regresa ahora con fuerza a la campaña. «Hay elecciones el 29 de noviembre y también se decide quién nombra al próximo ministro de Transportes: O Sánchez o nosotros», aseguran fuentes del equipo de Feijóo.
En las filas del PP sostienen que el Gobierno recauda más que nunca en impuestos, pero España «no funciona». «Estamos hablando de la descomposición del Estado», llegó a afirmar el viernes el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, quien subrayó que los españoles «no piden milagros, simplemente que España vuelva a funcionar».
El PP retrata al Ejecutivo como «colapsado». Feijóo llegó a decir que «el estado de las vías es reflejo del estado de la nación» tras Adamuz, y ahora, con más de 60 fallecidos en Toledo, considera que la «negligencia» y la «nefasta» gestión del Gobierno vuelven al primer plano.
Los populares afrontan la campaña —que arranca oficialmente en la medianoche del 13 de noviembre— con una ofensiva contra la gestión del Ejecutivo y su política de nombramientos en el Ministerio de Transportes: desde el exministro José Luis Ábalos, en la cárcel por los contratos públicos durante la pandemia, hasta el ministro Óscar Puente.
En Génova sostienen que «años de sectarismo político» y de «colocar a amigos en lugar de personas expertas en puestos técnicos tiene consecuencias». Feijóo repite en cada comparecencia que de esta situación «solo se sale con rigor, experiencia y conocimiento»: «Gestión, gestión y gestión», proclamó tras reunirse con expertos en seguridad ferroviaria.
El PP vincula los problemas de gestión con la falta de Presupuestos Generales del Estado (PGE) y el déficit inversor en la red ferroviaria estos últimos años. Feijóo apuntó en esa dirección: «Han muerto 46 personas en Adamuz por un mantenimiento deficiente por parte del Gobierno y al menos 69 en Toledo porque el Gobierno no renovó un sistema de seguridad obsoleto cuando debería haberlo hecho».
Feijóo ya ha empezado a detallar las medidas que pondría en marcha si llega a la Moncloa, comenzando por auditorías para revisar el estado de la red ferroviaria. Defiende una «revisión técnica independiente» para un «reseteo total» que devuelva la seguridad a los ciudadanos, junto a un «plan de emergencia» que sitúe como «prioridad uno» la seguridad, el mantenimiento y la conservación.
También ha anunciado que, si gobierna, reforzará el departamento de Seguridad de Adif y Renfe. El objetivo es «demostrarle a la gente que España puede volver a ser un país que funciona, con un tren fiable y seguro de nuevo».
Feijóo ha reconocido que hay que ser «honestos»: algunas mejoras pueden ponerse en marcha «enseguida», pero otras llevarán tiempo porque «necesitan proyectos, contratos y obras». Lo que sí ha subrayado, en plena precampaña, es que hará «todo lo necesario para recuperar la confianza perdida».
Este lunes Feijóo ha convocado una reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP para analizar el accidente de Urda con sus barones, su núcleo duro y los cargos territoriales, y retomar la agenda de campaña de cara a las generales.
Tras el choque de trenes, el PP optó por cancelar su agenda durante los tres días de luto oficial y mantener un perfil más bajo. Feijóo quiere reactivar el ritmo a partir de este lunes, con la gestión y la seguridad como ejes principales. «El problema es de gestión. Se ha gestionado mal», sentenció, para acusar al Gobierno de Pedro Sánchez de haberse «olvidado de la cultura de la seguridad».
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la seguridad ferroviaria debería ser una prioridad electoral independientemente de quién gobierne, más allá de los posicionamientos políticos de cada partido?
¿Qué medidas te parecen más urgentes para garantizar que un accidente como el de Urda no vuelva a repetirse en las infraestructuras españolas?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)