La reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre Fecundidad, Familia e Infancia revela que la falta de medios económicos es la principal razón por la que los españoles deciden no tener hijos. Según los resultados, un 77,3% de los encuestados citan este motivo como la mayor barrera para la paternidad, muy por encima de otros factores como la conciliación de la vida laboral y familiar, que es señalado por el 44,1%.
Además, el 26,4% de los encuestados afirma que no tienen hijos para no perjudicar su carrera profesional, y un 25,5% lo justifica por la gran responsabilidad que implica la crianza. No obstante, un 58% de quienes no tienen descendencia afirma que les hubiese gustado tener hijos, mientras que un 36% asegura que no tiene ese deseo.
En cuanto al número ideal de hijos, el 49% de los encuestados considera que tener dos hijos es lo más adecuado, seguido por un 27,4% que prefiere tres hijos. Las medidas que podrían facilitar la conciliación laboral y familiar se centran en la flexibilización de la jornada laboral, apoyada por el 47,6% de los encuestados. Le siguen la mejora del tratamiento fiscal para las familias con hijos, con el 31%, y las ayudas para personas dependientes, con un 27,8%.
Otro 20% de los encuestados cree que prolongar la baja por maternidad sería una medida clave para apoyar a las mujeres trabajadoras.
La encuesta del CIS también indaga en el impacto de la paternidad en la carrera profesional. El 69,9% de los encuestados considera que tener hijos reduce las oportunidades laborales de uno o ambos padres. En este sentido, el 53,7% afirma que el impacto es mayor para las mujeres, mientras que solo el 0,5% cree que afecta más a los hombres. Un 15,1% de los encuestados considera que las consecuencias laborales afectan por igual a ambos progenitores.
Respecto al uso del permiso por nacimiento y cuidado de menores, solo un 24,3% de los encuestados afirma haberlo utilizado, y un 5,6% ha recurrido a la reducción de jornada laboral. En cuanto a la excedencia por cuidado de hijos, el porcentaje baja al 2,3%.
El impacto en la promoción profesional es más acusado en las mujeres: el 29,2% de ellas asegura que la paternidad ha limitado sus oportunidades, frente al 9% de los hombres. Asimismo, el 15,6% de los encuestados admite haber reducido su actividad laboral tras tener hijos.
La encuesta refleja diferencias significativas en la distribución de las tareas domésticas y de cuidados familiares entre hombres y mujeres. El 23% de las mujeres dedican entre 21 y 40 horas semanales a las tareas del hogar, mientras que el porcentaje de hombres en ese rango baja al 12%. En cuanto al cuidado de algún miembro de la familia, el 14,5% de las mujeres dedica más de 41 horas semanales, frente al 7,3% de los hombres.
El 15,5% de las mujeres reconoce que realiza más tareas de las que le corresponden en el hogar, frente al 2% de los hombres. A la inversa, el 15% de los hombres cree que hace menos de lo que le correspondería, cifra que en el caso de las mujeres se reduce al 3,1%.
El estudio también revela las principales preocupaciones de los encuestados en relación a la crianza y el futuro de sus hijos. El 53% de los participantes muestra gran preocupación por el precio de la vivienda, seguido por el costo de los alimentos (43%) y el desempleo (42,5%).
En cuanto a los problemas que afectan a los niños, la calidad de la educación es el principal motivo de inquietud para un tercio de los encuestados, seguido de la falta de valores y educación y el uso excesivo de pantallas. Además, el 19% de los encuestados está preocupado por las dificultades económicas de sus familias.
A pesar de los desafíos, el 43,2% de los padres considera que sus hijos disfrutan de una infancia más feliz que la suya propia.