La presidenta madrileña defiende en Aguascalientes los lazos históricos, culturales y económicos entre España y México frente a los discursos de odio y discordia
Isabel Díaz Ayuso ha rechazado este miércoles que se intente sacar "rédito político" de su visita a México. Durante un encuentro con empresarios y promotores de inversiones en Aguascalientes, la presidenta madrileña ha dejado claro que no ha viajado a "dar ninguna lección de Historia a nadie" ni a "renegar de todo lo que hizo España".
El viaje institucional de Ayuso al país norteamericano se desarrolla, según ha subrayado, "en positivo". La dirigente ha defendido el hermanamiento y las alianzas como herramientas para fortalecer las relaciones entre Madrid y México, rechazando así cualquier lectura política de su presencia en la región Centro Occidente.
La presidenta ha puesto el acento en los vínculos que unen a ambos territorios: un idioma, una religión y una civilización compartida. A ello ha sumado una tradición común que se refleja en catedrales, universidades, hospitales, colegios y en el Estado de Derecho.
Frente a quienes, en su opinión, pretenden "sembrar odio y discordia", Ayuso ha reivindicado el mestizaje como valor fundamental. Su Gobierno, ha insistido, defiende la unión, la libertad y la vida como bienes esenciales en la relación entre Madrid y México.