El FC Barcelona selló su billete para las semifinales de la Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 tras imponerse este jueves por 0-4 al Real Madrid en el Estadio Alfredo Di Stéfano, en un Clásico que volvió a decantarse con claridad del lado blaugrana.
El vigésimo segundo enfrentamiento entre ambos equipos mantuvo la tónica habitual: el conjunto catalán neutralizó el planteamiento madridista y golpeó en los momentos decisivos, con un tramo de mayor exigencia para las visitantes tras el descanso. El Real Madrid, por su parte, encadenó su quinto Clásico consecutivo en casa sin marcar. La siguiente opción de cruce podría llegar en la Liga de Campeones si el equipo madrileño supera el 'playoff' ante el Paris FC.
Las locales arrancaron con intensidad y presión alta, buscando incomodar desde el inicio al vigente campeón. El Barcelona sostuvo la calma con circulación asociativa, aunque rozó el susto en una cesión comprometida de Claudia Pina a Cata Coll que interceptó Athenea del Castillo. La jugadora de Solares no convirtió esa ocasión en el 1-0.
Aquel aviso terminó siendo casi el único argumento ofensivo del Real Madrid, que se mantuvo competitivo e intentó contener el avance visitante, pero sin continuidad en campo contrario. Con el paso de los minutos, el Barça fue asentándose con más control del balón, en una fase marcada por la lesión de Laia Aleixandri, que tuvo que abandonar el campo en camilla y entre lágrimas.
El plan madridista de resistir se quebró, como ya había sucedido días atrás en Castellón, en una acción a balón parado. Alexia Putellas adelantó al Barcelona en el minuto 21 al rematar de cabeza, sin oposición, un saque de esquina, en el día en que celebraba su 32 cumpleaños. El 0-1 dejó tocado al equipo de Pau Quesada, que no logró conectar con Linda Caicedo ni con Caroline Weir, y atravesó sus minutos más delicados con una gran intervención de Misa Rodríguez ante Pina y un disparo al palo de Vicky López.
El duelo se fue cerrando después entre interrupciones, acciones discutidas y reclamaciones de 'FVS'. El Real Madrid consiguió recomponerse y volvió a asomarse al área tras una pérdida de Ona Batlle que culminó Weir con un disparo flojo a las manos de Cata Coll. Antes del descanso, Athenea Del Castillo llegó a batir a la portera, pero la jugada quedó anulada: la asistente señaló fuera de juego y el videoarbitraje lo confirmó.
La reacción blanca no basta
Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid recuperó energía y repitió una salida convincente, esta vez con mayor presencia ofensiva. Del Castillo no sacó partido de una transición prometedora y, poco después, Cata Coll sostuvo el 0-1 con una intervención de calidad al sacar un pie abajo para impedir el empate de Weir.
El Barcelona no terminaba de encontrar continuidad en su juego y Pere Romeu dio entrada a Clara Serrajordi para intentar recuperar el mando. Aun así, el Barça también tuvo el 0-2 en una contra de Graham Hansen y Ewa Pajor que frenó Misa Rodríguez, y la portera volvió a responder con otra mano decisiva ante Pina cuando las locales empezaban a perder fuelle.
Quesada buscó más piernas con Sandie Toletti y Signe Bruun, pero el partido se le puso cuesta arriba en cuestión de minutos. Un balón al espacio dejó a Pajor en ventaja y la delantera, ayudada por el bote, superó a Misa Rodríguez para firmar el 0-2 y encarrilar el pase.
Sin margen para la réplica, Patri Guijarro detectó un hueco entre líneas y su envío lo aprovechó Salma Paralluelo para ampliar la ventaja, y el Barcelona cerró la goleada con el cuarto tanto, obra de Pajor, que completó su doblete para rubricar una noche redonda en el Di Stéfano.