Desde hace ya unos años, los sucesivos gobiernos están muy preocupados por alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres, pues, aunque sobre el papel somos iguales, la realidad lo suele desmentir.
Uno de los ámbitos en donde más se ven las diferencias es en la empresa, en las que por normal general las mujeres tienen sueldos menores que los hombres, aunque tengan las mismas responsabilidades, y llegan menos a los puestos más altos.
Con el fin de que ambos sexos tengan los mismos derechos, sueldos y oportunidades se han ido desplegando planes de manera obligatoria y se ha hecho de forma escalonada, dependiendo de los empleados que tuviesen las compañías.
De este modo, a partir del 7 de marzo todas las empresas con más de 50 trabajadores tienen que presentar un Plan de Igualdad, algo que no es sencillo y por eso hay que contar con una consultora de igualdad en Madrid o de donde esté radicada la empresa.
El no haber hecho los Planes de Igualdad a tiempo puede salirle muy caro a las empresas, y es que dejando a un lado los posibles daños a la reputación, las autoridades castigan el no haber hecho caso a esta norma con sanciones que van desde los 750 a los 225.018 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Además, y esto puede ser aún peor, se pierden todas las ayudas que se dan para la creación de empleo y se prohíbe acceder de nuevo a este tipo de subvenciones al menos durante los seis meses siguientes.
En el caso que nos ocupa, el de las empresas de más de 50 trabajadores y menos de 100, las consultoras especializadas dan un plazo de alrededor de dos meses para tener los planes terminados.
Eso significa que si en nuestra empresa aún no hemos contratado a unos especialistas lo deberíamos hacer ya, pues el tiempo se nos echa encima. Cuanto más esperemos más complicado será tenerlo antes del límite que marca la ley al estar todos los profesionales ocupados.
Sobre su vigencia, está previsto que una vez que se aprueben estén activos durante cuatro años, de manera que no es algo que haya que hacer a menudo. Además, y esto es muy importante, al aprobarse seguirá vigente, aunque se despida a parte de la plantilla y esta baje de los cincuenta empleados.
Para llevar a cabo un Plan de Igualdad hay que pasar por varias fases, las cuales empiezan con una comisión en la que establecer las reuniones y un diagnóstico con el que se identifican qué situaciones son las que hay que cambiar.
Una vez que se identifica el problema se comienza con la elaboración del plan y se definen los objetivos, asignando recursos y proponiendo medidas.
La siguiente fase es la más relevante, pues en ella es donde se inscribe el Plan en el Registro de Planes de Igualdad de las Empresas y se comienzan a ejecutar las medidas propuestas.
Después hay que hacer un seguimiento, pues de nada sirve sugerir acciones si luego no se miden los resultados, que se analizarán para mejorar el plan inicial y recomendar nuevas iniciativas.
Todas las empresas de 50 a 100 trabajadores deberán tener un Plan de Igualdad el día 7 de marzo de 2022. Para ello necesitan a una consultora experta en este tema, que será la que llevará a cabo el proceso con la ayuda de todos los implicados, que serán los trabajadores y los mandos de las empresas.