Comprar un PC Gaming ya no es solo cosa de expertos en informática.
Cada vez más gente busca un ordenador que funcione bien para jugar, que no dé problemas y que dure varios años sin quedarse obsoleto. La buena noticia es que hoy existen equipos muy bien equilibrados, pensados para distintos tipos de jugadores y presupuestos, sin necesidad de montar nada por piezas.
La clave está en saber qué tipo de PC Gaming necesitas y no dejarte llevar solo por números o por el modelo más caro.
No todo el mundo necesita un ordenador de gama alta. Para muchos jugadores, un PC Gaming de entrada o gama media es más que suficiente para disfrutar de títulos populares como Fortnite, GTA V, League of Legends o Call of Duty.
Por ejemplo, configuraciones como un Ryzen 7 5700X con una RTX 5060 Ti y 32 GB de RAM ofrecen un rendimiento muy sólido para jugar en Full HD e incluso 1440p con buena calidad gráfica. Son equipos pensados para quien quiere enchufar el PC, jugar sin complicaciones y olvidarse de configuraciones técnicas.
Este tipo de ordenadores destacan por su buena relación calidad-precio y suelen ser los más vendidos porque cumplen con lo que la mayoría busca: estabilidad y fluidez.
Cuando el objetivo es jugar a títulos más exigentes o mantener altos FPS durante muchos años, merece la pena dar un salto a la gama media-alta. Aquí encontramos equipos con procesadores más modernos y tarjetas gráficas más potentes, ideales para resoluciones 1440p o para quienes juegan muchas horas seguidas.
Un buen ejemplo sería un PC Gaming con Ryzen 5 7600X o Intel i5 14400F junto a una RTX 5070 o RTX 5070 Ti, acompañado de 32 GB de RAM y SSD rápido. Este tipo de equipos permiten jugar prácticamente a todo en calidad alta o ultra sin preocuparse por bajadas de rendimiento.
Son ordenadores pensados para jugadores habituales que quieren disfrutar de los juegos tal y como fueron diseñados, sin recortes.
Para quienes buscan lo mejor de lo mejor, existen configuraciones de alto rendimiento, orientadas a jugar en 4K, usar realidad virtual, hacer streaming profesional o trabajar con edición de vídeo y 3D.
Aquí entran equipos como los Ryzen 7 9800X3D o Intel i7 / i9, combinados con gráficas como la RTX 5080 Super o RTX 5090, 32 o incluso 64 GB de RAM y almacenamiento amplio. Son ordenadores pensados para durar muchos años y rendir al máximo en cualquier escenario.
Este tipo de PC Gaming no solo sirve para jugar, sino que se convierte en una auténtica estación de trabajo para usuarios avanzados.
Aunque muchas veces pasa desapercibida, la memoria RAM influye mucho en la experiencia real al usar un PC Gaming. Hoy en día, 32 GB de RAM se han convertido en una cantidad muy habitual, especialmente si se juega mientras se tienen otras aplicaciones abiertas.
En muchas configuraciones actuales se utilizan memorias DDR5 como las Corsair Vengeance, que ofrecen buen rendimiento y estabilidad sin que el usuario tenga que preocuparse por ajustes técnicos. Para el jugador medio, lo importante es que el ordenador vaya fluido desde el primer día y siga funcionando igual de bien con el paso del tiempo.
Una ventaja clara del PC Gaming es que no se limita solo al ocio. Muchos usuarios utilizan el mismo equipo para:
Estudiar o trabajar desde casa
Editar vídeos o fotos de forma ocasional
Hacer streaming o grabar partidas
Navegar y consumir contenido multimedia
Por eso es importante elegir un ordenador equilibrado y no quedarse corto en componentes básicos como la RAM o el almacenamiento.
Comprar un PC Gaming premontado: una opción cada vez más común
Cada vez más personas prefieren comprar su PC Gaming ya montado en una tienda especializada. Esto evita errores de compatibilidad, ahorra tiempo y garantiza que el equipo ha sido probado antes de llegar a casa.
En tiendas como pcgamingbcn.com es posible encontrar ordenadores gaming pensados para distintos perfiles, desde jugadores que empiezan hasta usuarios muy exigentes. El montaje profesional, las pruebas previas y el soporte postventa aportan una tranquilidad que se agradece, especialmente si no se tienen conocimientos técnicos.
Elegir un PC Gaming no consiste en comprar el más caro, sino el que mejor se adapta a tu forma de jugar. Ya sea un equipo de gama media para disfrutar sin complicaciones o un ordenador de alto rendimiento para jugarlo todo al máximo, lo importante es que esté bien configurado y pensado para durar.
Invertir en un PC Gaming equilibrado es apostar por años de juegos fluidos, estabilidad y una experiencia mucho más completa que la de cualquier plataforma cerrada.