
Las gafas recopilarán fotografías cada pocos segundos para mejorar el proceso de reparto, capturando también a clientes y sus propiedades.
Amazon equipará a sus repartidores con gafas inteligentes que capturarán imágenes cada pocos segundos durante las entregas, incluyendo fotografías de los clientes que reciben los paquetes y de sus propiedades privadas. La empresa asegura que el objetivo es mejorar el proceso de reparto mediante análisis posteriores con personal humano y su sistema de inteligencia artificial Wellspring, diseñado para cartografiar barrios y optimizar rutas de distribución.
El dispositivo fue presentado en octubre del año pasado y está dirigido exclusivamente al personal de reparto de la compañía. Integra cámaras y tecnología de visión artificial que permite a los repartidores escanear información de los paquetes y consultar detalles de la entrega en una pantalla ubicada en la lente derecha. Dispone también de un asistente de voz que guía al empleado hasta el punto exacto de entrega designado.
Viraj Chatterjee, responsable del lanzamiento en Amazon, ha explicado a Bloomberg que las imágenes captadas tendrán una calidad equivalente o inferior a las fotos estándar de prueba de entrega, y que los datos se usarán únicamente para mejorar el servicio. "Esa es la única intención detrás de cualquiera de estas imágenes que se analizan después de la recopilación", ha aclarado el directivo.
Aun así, el funcionamiento continuo de las cámaras implica que las gafas registrarán inevitablemente información sensible: rostros de personas que reciben paquetes, números de calle y detalles de espacios privados a los que el repartidor acceda para completar una entrega. Los clientes de Amazon no serán informados de que su imagen está siendo recopilada. Se estima que el dispositivo podría realizar varios miles de capturas en un solo turno, imágenes que después se compartirán con Wellspring para generar rutas optimizadas y cartografiar los barrios.
Chatterjee ha indicado que los sistemas de Amazon difuminarán automáticamente los rostros de las personas captadas y las matrículas de los vehículos antes de que las imágenes pasen a revisión humana. Sin embargo, ha precisado que los usuarios finales no podrán ver esas imágenes, aunque incluyan su entorno privado, ni podrán solicitar a Amazon que las elimine. El directivo ha justificado esta decisión señalando que "la intención nunca ha sido algo como la vigilancia", sino mejorar "que la experiencia sea agradable" para el cliente y "reducir los defectos de los clientes".
Amazon ha confirmado además que, si un juez lo requiere, la empresa podría facilitar el acceso a las imágenes recolectadas. El dispositivo incluirá un botón para activar un modo de privacidad que detiene la captura cuando el repartidor accede a baños, escuelas o instalaciones militares. Su activación, no obstante, depende por completo del empleado. Por eso la compañía estudia la posibilidad de usar el GPS para detectar automáticamente zonas sensibles y activar ese modo sin necesidad de intervención manual.
El lanzamiento está previsto para finales de 2026 con un grupo piloto de 5.000 repartidores, cifra que se ampliará a 20.000 a finales de 2027. Amazon ha subrayado que el uso de las gafas será completamente voluntario, tanto para los socios del servicio de entrega como para los propios repartidores.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que Amazon debería informar explícitamente a los clientes sobre la captura de imágenes en sus entregas, aunque después difumine rostros y matrículas?
¿Te parece suficiente que el modo de privacidad dependa de la activación manual del repartidor, o debería ser automático en zonas sensibles?
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