La Diócesis de Getafe ha decidido cerrar 'Hermanos del Amor Misericordioso', grupo de discernimiento vocacional tras la supresión de su matriz por casos de abusos en Madrid.

La Diócesis de Getafe ha decidido cerrar el grupo 'Hermanos del Amor Misericordioso', la rama masculina de las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), una asociación pública de fieles que fue suprimida hace un mes y medio por la Archidiócesis de Madrid tras una investigación por casos de abusos que implicaban a la superiora de la asociación.
Según explica la Diócesis de Getafe en un comunicado publicado este martes, desde el año 2008 vienen acompañando a un grupo de jóvenes en su proceso de discernimiento vocacional con vistas a una posible constitución como familia religiosa bajo ese nombre. Durante estos años, algunos de sus miembros han recibido la ordenación diaconal y presbiteral y ejercen actualmente diversos ministerios pastorales en la Diócesis.
Tras un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento, el obispo de Getafe ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este itinerario vocacional que, en adelante, el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá realizarse de manera personal e individual.
En todo caso, precisa que los seminaristas podrán continuar el discernimiento en sus respectivos seminarios o, si así lo consideran oportuno, incorporándose a un instituto de vida religiosa o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia. Por su parte, los ministros ordenados continuarán este proceso desde el ejercicio de los ministerios pastorales que les han sido encomendados en la Diócesis.
El obispado advierte de que esta decisión "no supone un juicio negativo sobre la autenticidad del deseo manifestado por los interesados de vivir una vocación religiosa". Al contrario, asegura que reconocen y valoran dicho deseo.
Además, aclara que los diáconos que se encuentran en camino hacia el presbiterado recibirán la ordenación sacerdotal "en el momento oportuno, una vez reunidas las condiciones requeridas por el derecho de la Iglesia", y posteriormente recibirán el correspondiente encargo pastoral en la Diócesis.
La Diócesis asegura su "acompañamiento humano y pastoral" a los miembros de este grupo y pone a su disposición "espacios de escucha, acogida y apoyo" en esta transición.