La Santa Misa se celebrará el 7 de junio ante el Palacio de Cibeles y continuará con procesión eucarística por la calle Alcalá
El Papa León XIV presidirá el domingo 7 de junio, a las 10.00 horas, la Santa Misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles de Madrid. La celebración tendrá lugar desde un escenario dispuesto como presbiterio ante la fachada principal del Palacio de Cibeles, en un acto organizado por la Archidiócesis de Madrid que incluirá procesión y bendición eucarística.
La solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo contará con un servicio litúrgico completo integrado por diáconos, ceremonieros, lectores, intencionistas de la oración universal, acólitos y oferentes, estos últimos encargados de presentar el pan y el vino durante la misa.
La Comisión de Liturgia del comité organizador de la Archidiócesis de Madrid ha dirigido toda la preparación litúrgica, en coordinación con los demás organismos responsables de los actos previstos con motivo de la presencia del Santo Padre.
Tras la comunión, la hostia consagrada será colocada en la custodia y situada en el centro del altar. El Papa pronunciará entonces la oración posterior a la comunión, inciensará el Santísimo Sacramento y dará comienzo la procesión eucarística.
El recorrido partirá de la plaza de Cibeles por la calle Alcalá en dirección a la Gran Vía. La comitiva girará a la altura de la iglesia de San José para regresar después hacia Cibeles por el otro carril.
Una vez finalizada la procesión, León XIV volverá a incensar el Santísimo Sacramento y pronunciará una oración. Seguidamente impartirá la bendición al pueblo con el Santísimo Sacramento en la custodia.
La Archidiócesis de Madrid ha explicado que, por razones de orden y seguridad, ha sido necesario reducir la participación de quienes acompañarán al Santísimo Sacramento respecto a los que habitualmente lo hacen en el Corpus de Madrid.
Los participantes procesionarán colocados en filas por los extremos de la calle. Además de los diáconos y acólitos necesarios, acompañarán al Santísimo Sacramento niños que han hecho la primera comunión este año, laicos, miembros de la vida consagrada, presbíteros, cardenales, arzobispos y obispos.
El Santo Padre formará parte de la procesión junto al Santísimo Sacramento. La organización busca preservar el carácter litúrgico de la celebración y garantizar al mismo tiempo la seguridad de los fieles que acudan a Cibeles y al entorno de la calle Alcalá.
Un coro y una orquesta de cerca de 400 componentes participarán en la celebración para desarrollar el ministerio del canto litúrgico durante la Santa Misa y la procesión eucarística.
La formación musical estará integrada por miembros del coro y orquesta de la Jornada Mundial de la Juventud, el coro de San Juan de Ávila y las escolanías del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, de la Abadía de la Santa Cruz y de la propia Jornada Mundial de la Juventud.
Distribución de la comunión entre los fieles
La Archidiócesis de Madrid ha diseñado un plan específico para distribuir la comunión al mayor número posible de fieles. Las personas situadas en las zonas más próximas a la plaza de Cibeles recibirán la comunión de presbíteros concelebrantes, mientras que en el resto de zonas la distribución corresponderá a ministros extraordinarios de la comunión.
Está previsto utilizar 2.300 píxides, los recipientes litúrgicos destinados a la comunión, con 200 hostias en cada una. Los ministros extraordinarios saldrán desde seis iglesias eucarísticas, donde esa mañana se celebrará la Santa Misa para consagrar las hostias. En esas celebraciones participarán los propios ministros que después se encargarán de distribuir la comunión a los fieles.
Las seis sedes previstas son la Parroquia de San José, en la calle Alcalá; la Basílica de Jesús de Medinaceli, en la plaza de Jesús; la Parroquia de San Jerónimo el Real, en la calle Moreto; la Parroquia de San Manuel y San Benito, en la calle Alcalá; la Parroquia de Santa Bárbara, en la calle General Castaños; y el Centro Cultural de la Villa, en la plaza de Colón.
Estas iglesias permanecerán abiertas hasta las 14.00 horas para aquellas personas que no puedan recibir la comunión en el lugar en el que se encuentren durante la celebración. La comunión para celiacos también se ofrecerá en estos templos.
A los 2.300 ministros que distribuirán la comunión les acompañarán otros tantos voluntarios. En el momento en que comulgue el Santo Padre, abrirán paraguas blancos para señalar la presencia de la comunión y facilitar su localización entre los fieles.