Ahora sabemos que la prolongación del plazo para presentar enmiendas al proyecto de la llamada Ley Trans, en contra del espíritu inicial de llevarlo por la vía rápida (trámite de urgencia), responde al muy fundado temor de que la llamada "autodeterminación de género", tal y como viene contemplada en el proyecto, produzca un efecto desmovilizador del voto femenino en el electorado socialista.
Un profesor de violín ha sido despachado de su puesto en el Conservatorio de Castellón. Incluso los lectores veteranos, tras el titular, casi intuimos que habrá algún asunto de extorsión a alumnos o abusos, porque es difícil suponer que lo hayan puesto en la calle, por no saber tocar el violín, aunque estamos tan acostumbrados a los enchufes autonómicos que podría ser una hipótesis interesante.
Anda el PSOE estos días ensayando un gesto festivo para conmemorar que hace cuarenta años -el próximo día 28 se cumplen- Felipe González ganó las elecciones para el socialismo por primera vez en casi medio siglo.
En mayo de 2020, el Consejo de Ministros aprobó por Real Decreto-Ley la puesta en marcha del Ingreso Mínimo Vital. La idea era muy ambiciosa. Nada menos que "una prestación no contributiva que erradicaría la pobreza y favorecería la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad".
A falta del dato irrefutable del recuento de los votos en el día de las elecciones legislativas, las encuestas amenizan el panorama político nacional. En todas las que se van conociendo hay tres constantes: el anuncio de la desaparición de Ciudadanos, una pérdida sensible de apoyo electoral en el caso de Unidas Podemos y, tras las elecciones andaluzas, un cierto retroceso en las expectativas de Vox.
Cualquiera de los que escribimos en los medios procuramos huir de las redundancias, y por eso he dejado de escribir "nacionalismo totalitario", porque el nacionalismo, intrínsecamente, es totalitario frente a los que no piensen como ellos.
En los sondeos publicados en los tres últimos meses el PP encabeza todas las series con una ventaja de entre 8 y 10 puntos de porcentaje de voto respecto del PSOE. En todas las encuestas menos en las que publica el CIS y cocina su presidente, José Félix Tezanos.
Me ha impresionado el relato del corresponsal de El País en Pekin cuando describe el sincronizado pase de páginas del discurso de Xi Jinping, a medida que lo iba declamando ante los 2.300 delegados (delegadas, ni una, salvo error u omisión del comentarista) del XX congreso del Partido Comunista Chino.
Es una evidencia que el Gobierno no está gestionando bien los fondos recibidos de Europa para modernizar la economía. Las cifras cantan. La ejecución de los miles de millones que han llegado hasta ahora es ridícula.
Pedro Sánchez encajó mal los silbidos y abucheos con los que fue recibido en el transcurso de los actos del desfile conmemorativo de la Fiesta Nacional del 12 de Octubre. Restó importancia al repudio popular señalando que era una minoría.
Se comienza por declarar secreto de Estado el número de personas que acompañan a una ministra en un viaje oficial, y se termina con la redacción de una Ley de Información Clasificada, que nos va a convertir en un país más hermético que Rusia.
Seguro que es una maldad pero cuentan que Pedro Sánchez, cuando se afeitaba y se encontraba frente al espejo, se decía a sí mismo "seré Presidente". Sea o no cierto, la realidad es que lo es y que, como es natural, va a por todas para volver a serlo.
Susana Tamaro escribió un hermoso libro que se titulaba 'Donde el corazón te lleve'. ¿Dónde nos lleva hoy la Justicia o, mejor, donde la quieren llevar, una vez más, los políticos? Escribo cuando el Gobierno y el principal partido de la oposición negocian la renovación del Consejo del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional.
Hasta el buen tiempo acompañó el desfile conmemorativo del día de la Fiesta Nacional que este año se celebró en Madrid. Superada oficialmente la pandemia la demostración militar recuperó el brío, el colorido y la espectacularidad de este tipo de actos en los que las diferentes agrupaciones de los tres ejércitos muestran novedades en material y organización y compiten entre sí en marcialidad.
Dice Bunbury, el que fuera vocalista de "Héroes del Silencio", en una de sus canciones: "Otro año va a comenzar/ lleno de buenos propósitos/ y abierto de par en par/ a despropósitos". Ni que estuviera hablando de la política española donde casi siempre las intenciones aparentemente buenas ocultan una impostura.
Los Presupuestos Generales del Estado para 2023 ya han entrado en el Congreso y han sido presentados a los medios de comunicación. La lectura de los cientos de páginas del llamado "libro amarillo" da para mucho, pero ya se pueden sacar algunas conclusiones que demuestran a las claras que no son las cuentas públicas que necesita el país sino las que necesita Sánchez para revertir las encuestas.
Nadie me podrá negar que Pedro Sánchez es un tipo con suerte: todos sus rivales, o no tan rivales, han ido cayendo y hoy es el único dirigente político que permanece de entre quienes le disputaban alguna parcela de poder cuando hace cuatro años presentó su moción de censura contra Rajoy.
Resultaría asombroso, de no estar acostumbrados, a estos cambios de criterio de los miembros del Gobierno, cuya ideología no es inamovible, sino que puede cambiar en un par de horas. Comenzó, hace tiempo, cuando su aspirante a presidente declaró que había un partido político con el que nunca gobernaría, porque le impediría dormir, y, en muy poco tiempo, resultó que no sólo no le quitaba el sueño, sino que ha demostrado que es tan milagroso como un somnífero.
La batalla en el ámbito fiscal emprendida por el PP ha pillado al Gobierno con su rancio discurso de los hombres del puro y los cenáculos oscuros. En fin, mirando para otro lado, con mensajes casposos que ya pocos compran.
Ya sé, ya sé que nunca se debe titular con una interrogación, pero sucede que en este caso la noticia es exactamente la pregunta: nadie parece capaz de explicar por qué sube, en las encuestas y en las urnas, la extrema derecha, que a veces incluso refleja su admiración o simpatía por Putin, mientras las ideologías clásicas, templadas, parecen sumidas en la inoperancia.
El enconado debate sobre las diferencias fiscales entre CC. AA. atenta contra el espíritu descentralizador del sistema (título VIII de la CE), que incluye el reconocimiento de los regímenes forales y la capacidad de las demás de gestionar sus tributos, propios o cedidos, incluido un tramo del IRPF.
Los presidentes de Madrid y Andalucía están empeñados en demostrar que bajar impuestos es la mejor receta para crecer, crear empleo y atraer inversión. Díaz Ayuso y antes Esperanza Aguirre ya lo demostraron y lo siguen haciendo.
El Gobierno Vasco ha debido descubrir que un conductor que se saca el carnet de conducir automóviles con un profesor que le habla en euskera será mucho mejor conductor y, por tanto, habrá menos accidentes.
Funerales de Estado y al tiempo religiosos en la disputada cuna del parlamentarismo (lo siento, pero la marca es de León, según la Unesco). Extraño pastel ("British Pie") el de la ceremonia del lunes en el espacio cívico-religioso de Westminster.