
Una novela, si realmente se lo propone, puede ayudar a dar respuesta a cada una de las preguntas que van surgiendo a lo largo de la vida. Esto es lo que intentan hacer las dos protagonistas de “Principio, medio, fin” (Feltrinelli, 2026) conforme viajan y se descubren en un verano marcado por la huida y el fuego. La novela recoge la historia de una madre y su hija adolescente que andan tras el rastro de un nuevo camino en sus vidas. Al inicio, el plan es sencillo: superar un divorcio complicado, dejar todo atrás y marchar a la isla de Sicilia con un equipaje ligero.
¿El objetivo? No dejar de moverse hasta que cada interrogante encuentre su réplica: "Mi hija y yo compartimos varias características: los malos dientes, el amor por los libros y el ajedrez. Heredamos también supersticiones: nunca pasar la sal de mano en mano, no mirarse a los ojos en el reflejo de una ventana mientras llueve. Tal vez todas esas cosas puedan considerarse ecos de una persona, en el sentido de la repetición y la reverberación, pero también en el sentido de que nuestros cuerpos son casas, espacios físicos en donde los rastros de quienes vinieron antes siguen viviendo y rebotando".
Valeria Luiselli (Ciudad de México, 1983), escritora y ensayista mexicana afincada en Nueva York, regresa este año a las librerías con una escritura casual, improvisada y de hondo calado emocional. El libro se articula en la estructura canónica de principio, nudo y desenlace —tan habitual en los clásicos— a través de capítulos breves que se acercan a la violencia sufrida por las clases bajas y, en particular, por las mujeres. Luiselli hace ver la importancia de cultivar la cercanía y el cuidado incluso en la más absoluta incertidumbre. La obra indaga en la búsqueda de la esencia personal en un mundo marcado por la velocidad y la globalización y, sobre todo, reflexiona sobre la naturaleza de la escritura y la identidad. El resultado es un éxito rotundo.
Luiselli dialoga con el paisaje y sitúa en él a personajes profundamente vivos y humanos, marcados por la duda y el error, pero también por la resistencia y el empeño en construir un mundo mejor para las generaciones venideras. «Principio, medio, fin» es una lectura a ratos incómoda, pero siempre pura y real: un intento de honrar con la memoria a quienes nos precedieron e imaginaron un futuro con hueco para todos. Su lectura es un camino vivo cuya experiencia acompaña durante mucho tiempo.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que una novela puede realmente ayudarte a encontrar respuestas a las grandes preguntas que te planteas en la vida?
¿Te atrae la idea de explorar temas como la identidad y la búsqueda personal a través de un viaje como el que protagonizan madre e hija en Sicilia?
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