“Los confidentes”: sobre el precio de la verdad

“Los confidentes”: sobre el precio de la verdad

La autora alemana Charlotte Gneuẞ (Luisburgo, 1992) publicó exitosamente en el año 2023 su primera novela “Los confidentes” (Acantilado, 2025).

La escritora, que cuenta con una completa formación en trabajo social en Dresde, escritura creativa en Leipzig y dramaturgia en Berlín ha conseguido trazar, a sus treinta y tres años, una fructífera trayectoria laboral. Ha publicado sus relatos en diversas revistas literarias, es a día de hoy colaboradora en el diario “Die Zeit” y ha sido editora tanto de la antología de relatos “Glückwunsch” (2023) como de “Neue Rundschau” (2024). En la actualidad, con el triunfo total que ha supuesto la publicación de "Los confidentes” ha recibido los premios literarios Aspekte y Jürgen Ponto, además de quedar finalista del prestigioso Deutscher Buchpreis en el 2023. 

El libro comienza enmarcando a los lectores en el contexto de una Alemania ya dividida en dos bloques políticos y marcada por el desarrollo de la Guerra Fría. Karin, la protagonista, es una joven de dieciséis años que vive en el lado oriental, en la República Democrática Alemana (RDA), concretamente en el barrio obrero de Dresde. Ella vive la exaltación del comunismo y socialismo en todas las áreas de su vida (colegio, amigos, familia…), pues toda la sociedad se mueve bajo ese prisma.

La trama comienza realmente con la inesperada huida del novio de Karin, Paul, al bloque occidental. La joven se muestra devastada ante esta situación, puesto que el amor de su vida la ha abandonado sin previo aviso y sin contarle sus verdaderas intenciones sobre su viaje. Esta fuga alarma sobre todo a la Stasi o policía secreta alemana -representada principalmente por el agente Wickwalz-, la cual tratará de reclutar a Karin como informante secreta para descubrir el paradero de Paul y sus intenciones con respecto a la RDA. Esta presión y manipulación ejercidas sobre la joven desde un primer momento acabarán provocando una evolución en su perspectiva cándida sobre el mundo y en la forma de relacionarse con el resto de personas de su entorno. 

De este modo, se generan dos mundos distintos en la historia que se acabarán entrelazando: por un lado se encuentra la vida de Karin, compuesta por una familia desestructurada, problemas típicos de las amistades adolescentes, o relaciones ambiguas como la que presenta con Rühle, el mejor amigo de Paul. Por otro lado se halla la represión social a la que se ve sometida tanto ella como el resto de la sociedad, basada en la obligación de confesar la verdad a las autoridades y en el castigo hacia los que pensaban de modo distinto al gobierno. Así pues, se combinan en la escritura la descripción de la cotidianeidad de la existencia de la joven con sucesos profundamente políticos.

La autora estructura la historia en tres partes diferenciadas, divididas cada una de ellas en varios capítulos. Estos bloques representan distintos momentos de la vida de Karin dentro de una secuencia lineal que abarca varios meses desde la huida de Paul. La autora hace uso de la primera persona y de un estilo claro, directo y sencillo que permiten al lector entrar en la mente de una joven adolescente y así ver a través de sus ojos ingenuos su percepción de una época tan represiva. Esta manera de abordar la trama recuerda a “La casa limón” (Tusquets, 2024), una novela de Corina Oproae (Transilvania, 1973) en la que una niña cuenta desde su visión pueril cómo vive la represión del comunismo y su posterior derrumbe. 

Cabe mencionar a su vez el uso del estilo indirecto libre que lleva a cabo la escritora, aunque destaca la ausencia de marcas que delimiten la voz de la autora y la del resto de personajes, de modo que ambos aparecen unidos constantemente sin una clara diferenciación. Esta forma de narrar los acontecimientos podría tratar de representar la rapidez con la que estaban sucediendo los hechos para Karin en ese momento, centrándose más en la implicación emocional que podría tener el contenido del mensaje que el modo de llevarlo a cabo. 

No puede olvidarse el uso de las abundantes descripciones a lo largo de la novela, tanto de personas -físicas y psicológicas-, como del paisaje y el ambiente, las cuales demuestran una elevada capacidad de observación por parte de la protagonista. Estas se mezclan, nuevamente, con recuerdos y palabras de otros personajes que le han dejado marcada y que aparecen constantemente en su cabeza; todo ello unido a los acontecimientos que se van sucediendo en la trama, fomentando aún más el caos difuso y desordenado que experimenta la protagonista. 

Para finalizar, se puede afirmar que Charlotte Gneuẞ ha ofrecido a los lectores una notable novela con una clara denuncia social hacia la injusta coacción e hipervigilancia que se ejercía sobre la sociedad alemana durante la Guerra Fría, provocando en ellos una mayor sensibilidad hacia los sucesos a raíz de la mirada inocente de una adolescente. 

@estaciondecult