La futura estación de Madrid Río, en construcción dentro del proyecto de ampliación de la Línea 11 de Metro entre Conde de Casal y Plaza Elíptica, albergará en su acceso principal un espacio musealizado con restos originales del Real Canal del Manzanares, una de las grandes obras de ingeniería ilustradas impulsadas por la monarquía borbónica para dotar a Madrid de salida fluvial al mar a través del Tajo.
Durante las excavaciones arqueológicas realizadas en el tramo correspondiente al barrio de Arganzuela, concretamente junto al actual Paseo de Yeserías, se han localizado restos del canal que pretendía unir Madrid con Aranjuez, permitiendo el tránsito de barcazas hasta Lisboa. El hallazgo ha motivado que la Comunidad de Madrid destine un espacio de 12 metros de largo dentro de la estación para exponer parte de estos vestigios, que ocuparán una vitrina de cristal de 136 metros cuadrados.
El Real Canal del Manzanares fue proyectado en época de Carlos III, aunque su concepción se remonta al reinado de Felipe II. La idea era permitir la navegación desde la capital hasta el río Tajo, facilitando una vía fluvial comercial hacia el Atlántico. La infraestructura llegó a contar con 22 kilómetros navegables, 10 esclusas, una noria, varios molinos y un embarcadero real junto al actual Parque de la Arganzuela. El canal permaneció operativo hasta finales del siglo XIX, siendo desplazado por el auge del ferrocarril.
Entre los elementos recuperados figuran tablazones de madera, estacas de sujeción del vaso del canal —de unos nueve metros de ancho y ocho de profundidad—, restos cerámicos, y huesos de animales de tiro como caballos y mulas, utilizados para arrastrar las embarcaciones. También se han localizado restos de edificaciones vinculadas al embarcadero, como caballerizas y muros de protección, lo que ha permitido documentar con fotogrametría georreferenciada el entorno original.
Aunque solo una parte se exhibirá en la estación, el resto de los materiales arqueológicos serán puestos a disposición del Museo Arqueológico Nacional, y otros elementos serán trasladados a la Escuela de Caminos y Puertos. Además, el modelo tridimensional obtenido de los restos localizados permitirá reconstrucciones virtuales más fieles en un futuro próximo.
Durante los trabajos también han salido a la luz fósiles de tortugas gigantes del Mioceno. Su delicado estado ha obligado a extraerlos en cofres sellados para ser tratados posteriormente en laboratorio, dada su fragilidad al contacto con el aire.
La memoria del Real Canal del Manzanares ha sido progresivamente borrada por el crecimiento urbano y la modernización de las infraestructuras. El embarcadero, proyectado en 1766 por Lope de Iguña y destruido por un incendio en 1782, ya solo existe en planos históricos. Sin embargo, en los últimos años han salido a la luz restos de esclusas, tramos del cauce y edificios auxiliares que testimonian una época en la que Madrid soñaba con convertirse en ciudad portuaria.
En 2011, las obras del AVE a Valencia sacaron a la luz la quinta esclusa del trazado Madrid-Aranjuez, mientras que en el Parque Lineal del Manzanares aún se conservan otros vestigios visibles.