Madrid declara BIC dos esculturas de Churriguera y dos muebles históricos

Madrid declara BIC dos esculturas de Churriguera y dos muebles históricos

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La Comunidad de Madrid refuerza la protección de varias piezas por su relevancia artística e histórica dentro del patrimonio regional

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado esta semana la declaración como Bien de Interés Cultural de dos esculturas barrocas de José Benito de Churriguera —San Benito y San Bernardo—, junto a un bargueño napolitano del siglo XVI y una consola del Palacio Real de Aranjuez. La medida refuerza la protección de estos activos por su relevancia artística e histórica dentro del patrimonio regional.

Las tallas de San Benito y San Bernardo son obras de bulto redondo representativas del Barroco madrileño del primer tercio del siglo XVIII. La sinuosidad de las figuras, el tratamiento de los perfiles y la nueva sensibilidad aplicada a los rostros —con una expresión más suave y naturalista— caracterizan esta corriente artística que marca el trabajo de Churriguera.

Ambas piezas se conservan desde 1980 en la sala capitular del Monasterio de las monjas Calatravas, en Moralzarzal, tras haber permanecido en distintas sedes conventuales. Originalmente formaban parte del retablo mayor de la iglesia del Monasterio de la Concepción Real de Calatrava, en la calle Alcalá de Madrid, del que fueron retiradas en 1953.

En la categoría de Bien Mueble Individual, la Comunidad también ha protegido el bargueño napolitano realizado en 1595 por Antonio Spano, artista italiano al servicio de Felipe II. El escritorio destaca por su calidad técnica y por el empleo de materiales de gran valor: ébano, palisandro e marfil. Se trata de una pieza concebida desde su origen como un objeto exclusivo y uno de los escasos trabajos conocidos del entallador y pintor.

De formato rectangular y apoyado sobre cuatro pies torneados, el bargueño presenta en tres de sus lados una decoración de marquetería de marfil. En el frontón sobresale un medallón tallado y grabado con la efigie de Fernando el Católico, mientras que en una segunda portada figura el escudo del reino de Nápoles, flanqueado por medallones con las imágenes de Carlos V y Felipe II.

El Consejo de Gobierno ha declarado igualmente Bien de Interés Cultural una consola procedente del Palacio Real de Aranjuez, ejemplo de mobiliario palaciego del estilo rococó desarrollado entre el final del reinado de Felipe V y el de Carlos III. La pieza, de autoría anónima, está datada aproximadamente en 1750 y perteneció a las Colecciones Reales.

Realizada en madera, mármol y pan de oro mediante técnicas de ensamblado, tallado y dorado, la consola presenta un tablero de mármol jaspeado en tonos anaranjados y una trasera recta sin decoración para permitir su apoyo contra la pared. Se sostiene sobre cuatro patas cabriolé, con pie de voluta y decoración tallada a base de motivos vegetales, rocalla y una venera sobre las rodillas.

Las patas están unidas mediante una chambrana en forma de aspa ornamentada, con un elemento central levantado en el que se sitúa un instrumento musical. Esta composición refleja la elegancia y el refinamiento característicos del rococó español del siglo XVIII, consolidando la importancia de la pieza dentro del patrimonio mueble de la región.

Con estas declaraciones, la Comunidad de Madrid continúa ampliando su catálogo de bienes protegidos, reconociendo la importancia de preservar obras que representan distintos períodos y estilos artísticos de su historia. Las cuatro piezas ahora protegidas reflejan tanto la influencia de maestros como Churriguera como la presencia de artesanos extranjeros que enriquecieron el patrimonio cultural madrileño a lo largo de los siglos.