Renfe ha salido en defensa del plan alternativo de transporte activado por las obras de mejora en la estación de Cercanías de Parla, iniciadas el pasado sábado, un dispositivo que conlleva una reducción de la frecuencia de paso en la línea C-4 y que ha generado quejas entre los usuarios, según han indicado fuentes de la compañía.
Los trabajos, ejecutados por Adif, comenzaron el día 17 y se extenderán durante aproximadamente seis semanas. La actuación repercute en el servicio de la C-4 en el tramo comprendido entre Parla y Getafe Sector 3, donde se están registrando cambios en los intervalos de circulación.
La intervención en el entorno de la estación incluye la sustitución del carril existente por uno nuevo en ambas vías. La obra se desarrolla en dos fases de tres semanas cada una y obliga a que los trenes circulen por una sola vía, circunstancia que se traduce en una menor frecuencia de paso.
Con este escenario, en hora punta y con origen en Parla, el intervalo será en las semanas más restrictivas —la primera y la cuarta— de un tren cada 15 minutos, mientras que durante el resto del periodo de obras la frecuencia prevista será de 10 minutos.
Para mantener la movilidad, Renfe ha activado un plan alternativo que califica de "exigente y complejo" y que, según la empresa, "está absorbiendo con eficacia la alta demanda de Parla".
De acuerdo con las fuentes consultadas, el operativo está permitiendo trasladar a los viajeros a su destino con una ocupación máxima del 70% entre las 6.30 y las 7.30 horas, además de mantener los andenes despejados tras la salida de cada tren.
Renfe también ha señalado que las características de la estación hacen "especialmente complejo" el plan. Entre los factores citados figuran la existencia de un único andén central con una sola salida, lo que obliga a reforzar las medidas de seguridad para evitar acumulaciones, y una demanda "muy elevada" en hora punta, con 4.000 viajeros por hora entre las 6.00 y las 8.00.
A ello se suman, según la compañía, limitaciones físicas en el entorno inmediato, al situarse la estación entre las vías del tranvía y la calzada de vehículos, lo que obliga a gestionar los flujos de viajeros dentro del recinto.
En paralelo, Renfe ha desplegado un dispositivo específico en Parla con 20 personas en hora punta y 15 en hora valle, integrado por vigilantes de seguridad y personal de apoyo e información. Además, la estación permanece monitorizada de forma constante desde los Centros de Control de Operación y Seguridad de Renfe.
La operadora ha recordado igualmente que el servicio de Cercanías puede transportar hasta 1.200 viajeros por tren en composiciones dobles de unidades CIVIA como las que circulan en la C-4, tomando como referencia una densidad de 4 viajeros por metro cuadrado, para subrayar la complejidad "técnica y operativa" del plan alternativo.
Desde el inicio de la afectación el pasado sábado, usuarios habituales han trasladado en redes sociales quejas por el funcionamiento del dispositivo y por aglomeraciones en estaciones. Renfe, en cualquier caso, ha agradecido "la comprensión y el comportamiento ejemplar de los usuarios".