Las líneas cero emisiones de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid celebran este 18 de febrero su sexto aniversario tras haber transportado a más de 16,4 millones de viajeros por las calles de la capital. Gratuitas para los usuarios y operadas con tecnología eléctrica, estas rutas se han consolidado como una de las apuestas más visibles del Ayuntamiento en materia de movilidad urbana.
La primera de ellas, la línea 001, comenzó a funcionar el 18 de febrero de 2020 entre la Estación de Atocha y Moncloa. Apenas tres semanas después se puso en marcha la línea 002, que conecta Puerta de Toledo con Argüelles. En este tiempo, ambas han sumado 16.465.199 viajeros, de los que 14.088.649 corresponden a la línea 001 y 2.376.550 a la 002, según los datos municipales.
El pasado año fue el de mayor demanda desde su creación. En conjunto, las dos líneas alcanzaron 3.636.796 usuarios. La 001 registró 3.151.864 viajeros y la 002, 484.932, cifras que consolidan su utilización en el centro de la ciudad. Durante 2025 recorrieron 507.587 kilómetros y permanecieron en circulación más de 68.700 horas. En el ranking interno de la EMT, la línea 001 se situó en el puesto 55 por volumen de viajeros.
Desde el Consistorio subrayan que el éxito de estas líneas gratuitas ha servido de base para ampliar los periodos de gratuidad en la red de autobuses y en el servicio de Bicimad, incorporado recientemente a esta medida. Estos periodos se activan en jornadas con previsión de alta intensidad de tráfico o episodios de contaminación y, hasta la fecha, han sido utilizados por más de 82,6 millones de personas.
El Ayuntamiento defiende la electrificación de la flota como uno de los pilares de su estrategia de descarbonización del transporte público. Sostiene que la implantación de autobuses eléctricos contribuye a reducir emisiones contaminantes, mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia un modelo de movilidad más limpio y ordenado.
Actualmente, 45 líneas de la EMT prestan servicio exclusivamente con autobuses eléctricos. A ellas se suma la línea 145, entre Conde de Casal y Ensanche de Vallecas, operada con vehículos propulsados por hidrógeno. La empresa municipal ya fue pionera en 2008 con la puesta en marcha de la línea M1, entre Sol y Embajadores.
En los dos últimos años el ritmo de electrificación se ha acelerado de forma notable. Solo en 2024 se transformaron ocho líneas y en 2025 fueron nueve las que pasaron a circular íntegramente con autobuses cien por cien eléctricos, reforzando una transición que el Gobierno municipal presenta como estratégica para el futuro del transporte madrileño.