La presidenta madrileña reivindica el respeto institucional tras recibir la Medalla de Aguascalientes y defiende que en política se combaten ideas, no personas
Isabel Díaz Ayuso ha criticado este miércoles en México a la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, por intentar "utilizar" su visita institucional para "dividir y enfrentar". Las palabras de la presidenta madrileña llegan después de recibir la Medalla de Aguascalientes y en respuesta a las declaraciones que Sheinbaum había hecho horas antes cuestionando su presencia en El País.
Sheinbaum había vinculado la visita de Ayuso con una alianza entre "la derecha internacional" y "la derecha mexicana" para debilitar su proyecto político. Lo hizo en una conferencia de prensa que precedió al acto en el que Ayuso fue homenajeada.
Ayuso ha asegurado que jamás ha hablado públicamente de Sheinbaum y ha expresado su respeto por la persona elegida en las urnas por el pueblo mexicano. También ha afirmado que mantiene ese mismo respeto cuando la presidenta mexicana viaja a España, independientemente de sus diferencias políticas.
La jefa del Ejecutivo madrileño ha defendido que se puede discrepar de las ideas de cada dirigente, pero ha subrayado que el respeto, la amabilidad y la hospitalidad deben estar por encima de la confrontación política. Según ha señalado, nadie puede hablar en nombre de todos, especialmente cuando las urnas han expresado realidades políticas distintas.
Ayuso ha insistido en que en política deben combatirse las ideas, no las personas. Ha rechazado de manera explícita el acoso, las amenazas, la intimidación y los intentos de silenciar a quienes defienden posiciones diferentes a las propias.
El acto fue interrumpido antes de que Ayuso tomara la palabra. Martha Márquez, regidora del partido Morena, subió al escenario con una pancarta que rezaba "No tenemos agua". La organización le pidió que abandonara el estrado mientras parte del público la abucheaba.
Márquez defendió a Claudia Sheinbaum, criticó al Gobierno de Aguascalientes y acusó a los organizadores de utilizar a Ayuso para trasladar una imagen política de la ciudad. También reprochó que se homenajeara a una dirigente no mexicana mientras familias de Aguascalientes sufren problemas graves de abastecimiento de agua.
Tras la interrupción, Ayuso afirmó que ser respetuoso con el protocolo no significa querer menos al propio pueblo, sino aceptar la convivencia entre posiciones políticas diferentes. La presidenta madrileña destacó además la amabilidad y voluntad de entendimiento que, a su juicio, caracteriza al pueblo mexicano.