La Comunidad de Madrid ha incluido al municipio de Madrid en el listado de zonas bajo medidas específicas de protección frente a la gripe aviar tras confirmarse un nuevo foco del virus en un ejemplar de pavo real del parque del Retiro. El caso, identificado el pasado jueves, ha sido catalogado como influenza aviar altamente patógena del subtipo H5N1, el más grave por su elevado nivel de contagio entre aves.
Este nuevo brote en aves silvestres se suma a los ya detectados en lo que va de otoño en los municipios de Alcobendas, Móstoles, Alcorcón, Leganés y Fuenlabrada, además de una explotación avícola en Valdemoro y aves cautivas en Torrejón de Velasco y Ciempozuelos. La detección de estos focos ha motivado que la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior refuerce las restricciones para contener la propagación del virus en la región.
Entre las medidas decretadas figura la prohibición del uso de especies de aves anseriformes y charadriiformes como reclamo de caza, así como la cría conjunta de patos y gansos con otras aves de corral. También se prohíbe la crianza al aire libre de aves domésticas y el suministro de agua desde fuentes accesibles a fauna silvestre.
A estas restricciones se suma la obligación de extremar las condiciones de bioseguridad en todas las explotaciones avícolas de la Comunidad de Madrid, al tiempo que se veta la presencia de aves de corral o cautivas en centros de concentración de animales.
Aunque la gripe aviar del subtipo H5N1 tiene un impacto devastador en las aves y puede provocar una mortalidad masiva en 24 horas, las autoridades subrayan que no se ha comprobado una capacidad significativa de transmisión al ser humano. No obstante, las medidas buscan evitar cualquier expansión del virus y proteger tanto a la avifauna silvestre como a la industria avícola madrileña.