El Ayuntamiento libera 200 ejemplares de colmilleja, cacho y bermejuela en el entorno de la presa de Mingorrubio
El Ayuntamiento de Madrid ha soltado este miércoles 200 peces autóctonos en el río Manzanares, a la altura de la presa de Mingorrubio. La acción busca recuperar especies que poblaron la corriente madrileña hasta mediados del siglo XX y que desaparecieron tras las alteraciones del hábitat fluvial.
Los ejemplares corresponden a tres especies autóctonas: colmilleja, cacho y bermejuela. Las tres están catalogadas como vulnerables, y la bermejuela además cuenta con protección específica. Los peces proceden de capturas realizadas en distintos puntos de la región y fueron seleccionados por su proximidad genética con las poblaciones originales.
La bermejuela se capturó en el río Lozoya, la colmilleja en el Guadarrama y el cacho en el arroyo de Canencia. Una vez atrapados, los ejemplares permanecieron en un período de aclimatación en estanques habilitados en la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Viveros de la Villa.
La iniciativa se enmarca en el programa de conservación del Ayuntamiento, que desarrolla actuaciones fuera del medio natural para reforzar la preservación de especies. La cría controlada permite crear reservas genéticas y obtener ejemplares en condiciones óptimas para su reintroducción en el río.
Antes de la liberación, cada pez fue medido, sexado e identificado. Este registro permite hacer seguimiento de la evolución genética y la diversidad de las poblaciones que se reintroducen. Los ejemplares viajaron en recipientes oxigenados hasta Mingorrubio, donde permanecieron unos minutos para adaptarse a la temperatura del agua antes de entrar en el río.
Recuperación ecológica del Manzanares
El cacho es un pez de cuerpo robusto y gran capacidad de adaptación, que vive en tramos medios de los ríos y en zonas de montaña. La bermejuela, de pequeño tamaño, depende de la calidad del agua y prefiere zonas de corriente lenta con cierta profundidad. La colmilleja, endémica de la Península Ibérica, habita áreas de poca corriente, fondos arenosos y vegetación acuática.
Esta reintroducción forma parte de una estrategia más amplia de restauración del Manzanares. El Ayuntamiento trabaja en la mejora de la calidad del agua, la recuperación del bosque de ribera, el mantenimiento de caudales ecológicos y el control de especies invasoras que compiten con las autóctonas.
Las principales amenazas para estos peces son las infraestructuras hidráulicas, la extracción de agua y áridos, la contaminación y la presencia de especies exóticas depredadoras. Estos factores deterioran las zonas de reproducción y reducen las posibilidades de supervivencia de las especies autóctonas del río.
Para minimizar estos riesgos, los servicios municipales han identificado las áreas más adecuadas para la suelta y han realizado campañas de control de especies invasoras en los puntos seleccionados. El objetivo es que las nuevas poblaciones se consoliden y avanzar en la recuperación ecológica del Manzanares.