La Junta de Gobierno de Madrid ha aprobado de forma inicial el plan especial sobre viviendas turísticas que recoge que los inmuebles del centro que se alquilen durante más de 90 días al año deberán solicitar una licencia de uso terciario, de hospedaje, al entender que en ellas se realiza una "actividad comercial".
Este plan, presentado hoy en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno por el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, obliga a los alojamientos turísticos que compartan edificio con viviendas de uso residencial a tener un "acceso independiente".
Con esta medida -que no entrará en vigor hasta su aprobación en el Pleno, previsiblemente a finales de año o inicios del que viene-, el Gobierno de Manuela Carmena busca impulsar "las medidas oportunas para garantizar que no se expulse de los barrios del centro a sus residentes habituales" y poner freno a "la actividad turística masificada", ha dicho el edil.
Acompañado por la portavoz municipal, Rita Maestre, y la delegada de Medioambiente y Movilidad, Inés Sabanés, José Manuel Calvo ha presentado este plan que en cuanto entre en vigor pondrá fin a la moratoria en la concesión de licencias turísticas aprobada en la Junta de Gobierno en febrero.
El plan especial no afectará a las viviendas utilizadas como residencia permanente que se alquilen un máximo de tres meses al año, ya que el Gobierno municipal lo entiende como un modo de "economía colaborativa" que no constituye una actividad empresarial, ha expuesto el delegado.
Uno de los grandes objetivos de este plan es "preservar el uso residencial en los barrios de la almendra central que se han ido despoblando", y para ello el Ayuntamiento de Madrid endurecerá de forma significativa los cambios de uso en el Distrito Centro, hasta tal punto que "en algunas zonas del centro van a ser muy difíciles o prácticamente imposibles".
De ese modo, se logrará también que la actividad de hospedaje se extienda a otras zonas de la ciudad, redistribuyendo la actividad económica y descargando la concentración del centro histórico.
Este proyecto, no obstante, no afecta a toda la ciudad sino a los barrios centrales, distribuidos en tres anillos concéntricos en función de la saturación de alojamientos, que tienen según las zonas restricciones distintas.
El primer anillo coincide con los límites del distrito de Centro, el anillo número 2 comprende el distrito de Chamberí completo y parte de los distritos de Chamartín, Salamanca, Retiro, Arganzuela y Moncloa - Aravaca, mientras que el tercero se expande a barrios de los anteriores distritos, a los que se suman otros barrios de Tetuán, Usera, Carabanchel y Latina. En el resto del municipio, se mantiene la regulación actual.
En los edificios de uso residencial en los anillos 1 y 2, quien solicite una licencia de uso de hospedaje tendrá que tener un acceso independiente al del resto de vecinos, de modo que los turistas no puedan utilizar puertas de entrada, portales o ascensores comunes al resto de viviendas.
Esta exigencia se ve complementada, además, con la condición de que ese acceso no sea directo desde la calle a los alojamientos, sino que previamente debe contar con una recepción o similar. Esta condición está orientada, principalmente, a aquellos alojamientos situados a pie de calle.
En el anillo 3, en edificios de uso exclusivamente residencial, también se exige un acceso independiente, pero como fundamental diferencia con los anillos 1 y 2, en aquellos casos donde ya se admiten otras clases del uso terciario, como oficinas o comercios, se mantiene la regulación vigente, que permite el cambio de uso residencial a uso de hospedaje.
El nuevo plan prácticamente elimina la posibilidad de cambiar de uso residencial a hospedaje en los anillos 1 y 2 en los edificios completos ya que para ello tendría que aprobarse un plan especial que estudie el impacto en el entorno tanto en la Junta de Gobierno de la ciudad de Madrid como posteriormente en el Pleno municipal.
Sin embargo, en el caso de que el edificio en el que se pretende implantar este tipo de establecimiento ya posea un uso terciario, el Plan General vigente permite la implantación mediante licencia directa en casi cualquier edificio, excepto en los edificios protegidos, que requerirán la aprobación de un plan especial.
"Estamos muy preocupados por el proceso de masificación del turismo", ha señalado hoy el concejal José Manuel Calvo, que ha remarcado que el plan establece una regulación más estricta no solo para viviendas sino también para hoteles y que ha confiado en que la propuesta contribuya a frenar la turistificación del centro.
Además, el Gobierno municipal de Manuela Carmena ha pedido hoy al Gobierno central que habilite a los ayuntamientos a poner "topes" al precio del alquiler para que no se rijan solo por el mercado, a su juicio la "única solución efectiva" para acabar con la "disparatada subida" de las rentas.