El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha contestado al requerimiento remitido por el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, recordando que únicamente el grupo municipal puede decidir el relevo de su portavoz, Javier Ortega Smith. Ni el partido como organización ni el Ayuntamiento, ha subrayado, tienen competencia para apartarle del cargo.
Desde el acto de entrega de credenciales a 127 nuevos bomberos municipales, al que también ha asistido Ortega Smith, Almeida ha puesto en cuestión el “lío monumental” en el que, a su juicio, se ha metido Vox con este conflicto interno.
El regidor ha explicado que los cambios en la portavocía son una cuestión que corresponde exclusivamente al grupo municipal. “Vox, como partido, no puede pretender que sea el Ayuntamiento de Madrid el que decida quién es su portavoz”, ha afirmado ante los medios.
Almeida ha señalado que la propia formación remitió un certificado comunicando que Ortega dejaba de ser portavoz en favor de Arantxa Cabello, pero al mismo tiempo indicaba que había dado instrucciones al grupo municipal para proceder al cambio. “El que tiene un problema con el grupo municipal es Vox y Vox será el que lo deba resolver en su caso de acuerdo a sus trámites internos”, ha insistido.
El alcalde ha recalcado que en la última Junta de Portavoces celebrada en el Ayuntamiento fue Javier Ortega quien actuó como portavoz de Vox, acompañado por el secretario del grupo, Fernando Martínez Vidal, sin que ningún concejal manifestara objeción alguna.
A su juicio, ese hecho supone una “aceptación tácita” de la continuidad de Ortega en el cargo, ya que ningún edil cuestionó su representación en ese órgano.
Fuentes conocedoras de la reunión apuntan a una división interna en el grupo municipal, con un sector que respalda a Ortega, junto a Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, y otro alineado con la dirección nacional del partido, encabezado por Arantxa Cabello y Martínez Vidal.
Ante esta situación, Almeida ha calificado el escenario de “lío descomunal” desde el punto de vista jurídico y ha reiterado que Vox debe resolver la cuestión en el seno de su grupo municipal, sin trasladar la controversia a la Secretaría General del Pleno ni al propio Ayuntamiento.