La concentración vecinal bajo el lema 'Todas somos Paquita' se mantiene para este miércoles a las 10:30 horas.
La Sección Civil del Tribunal de Instancia de Madrid ha suspendido cautelarmente el lanzamiento de Francisca López, una octogenaria que lleva 28 años viviendo en su domicilio del barrio histórico de La Latina. El desahucio estaba previsto para este miércoles a las 11:45 horas.
El tribunal fundamenta su decisión en el carácter de vivienda habitual del inmueble. De oficio, el juzgado comunicó el caso a las distintas administraciones públicas para que verificaran la posible vulnerabilidad de los ocupantes y, en su caso, presentaran alternativas habitacionales. La providencia solicita "una propuesta de vivienda digna en régimen de alquiler social, medidas de atención inmediata y las posibles ayudas económicas o subvenciones" de las que pudieran beneficiarse los afectados.
Sin embargo, la administración local no ha remitido la información requerida. El juzgado ha reclamado ese informe con carácter urgente, fijando un plazo máximo de diez días para que llegue al tribunal. Contra la resolución cabe interponer recurso de reposición en el plazo de cinco días.
La Asociación Vecinal La Chispera ha confirmado que mantiene la concentración convocada para este miércoles bajo la consigna 'Todas somos Paquita', con el objetivo de lograr una solución definitiva que permita a la mujer quedarse en su vivienda o acceder a un alojamiento alternativo de calidad dentro del barrio.
Según los datos aportados por la asociación, la octogenaria padece Parkinson y convive con su hijo. Ninguno de los dos dispone actualmente de una opción habitacional disponible. La entidad ha pedido la intervención urgente de los Servicios Sociales municipales para atender esta situación.
El Ayuntamiento de Madrid argumentó que sus servicios de emergencia social —el Samur Social— acudirían al acto de lanzamiento para evaluar el caso y ofrecer alojamiento temporal si se apreciaba una situación de emergencia. El Consistorio, no obstante, consideró que la unidad familiar no se encontraba en situación de vulnerabilidad económica.
Desde La Chispera señalan que abandonar el inmueble supondría para Paquita no solo perder su hogar, sino también romper los vínculos personales y vecinales construidos durante casi tres décadas en el barrio.
En la concentración prevista, los manifestantes cubrirán sus rostros con una fotografía de Paquita y portarán carteles con el lema de la convocatoria. "El objetivo es conseguir que Paquita permanezca en su casa o, cuando menos, ganar el tiempo imprescindible para hallar una alternativa habitacional que reúna las condiciones de dignidad requeridas", han señalado desde la organización vecinal.
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