
El evento invita a imaginar futuros deseables para los barrios bajo el lema de las 'bolardotopías'.
Más de 200 bolardos de las calles Amparo, Sombrerete y Caravaca, en el barrio de Lavapiés, se convertirán este domingo en pequeños lienzos durante la 9ª edición de 'Bolardo Voy, Bolardo Vengo', un encuentro de arte ciudadano enmarcado dentro de la programación de las Fiestas de San Lorenzo del Ayuntamiento de Madrid. La actividad se celebrará de 16 a 21 horas y está abierta a cualquier persona con inquietudes artísticas.
Los participantes plasmarán sobre los bolardos ideas vinculadas a ciudades más verdes, habitables y comunitarias. Sara C. Jiménez, impulsora de la iniciativa, ha explicado que la temática de esta edición parte de pensar cómo nos gustaría que fueran nuestras calles desde la perspectiva de quienes las habitan. La propuesta bebe de imaginarios como el 'solarpunk', relacionado con edificios verdes y la incorporación de elementos naturales y planteamientos utópicos al espacio urbano. "Es llevar lo verde, llevar lo utópico a la ciudad", ha resumido.
'Bolardo Voy, Bolardo Vengo' nació en 2016 después de que Jiménez y un amigo visitaran una edición de Pinta Malasaña en la que varios artistas habían intervenido bolardos de la Galería de Robles. La imagen de grupos de personas reunidas alrededor de estas piezas de mobiliario urbano les llevó a trasladar la idea a Lavapiés, pero abriéndola no solo a artistas profesionales sino al conjunto de la ciudadanía. "Pensamos que sería bonito engalanar los bolardos y abrir esto a personas que no fueran artistas urbanos, sino a cualquiera: público infantil, juvenil, veterano, tan diverso como es este barrio", ha recordado.
La primera edición se desarrolló en la calle de la Fe y las intervenciones se realizaban directamente sobre los bolardos. Sin embargo, posteriormente dejó de permitirse pintar sobre el mobiliario urbano, por lo que la organización optó por fabricar cilindros de cartón que se colocan alrededor de los bolardos. Lejos de limitar la creatividad, Jiménez considera que el nuevo formato ha ampliado las posibilidades creativas.
Entre las creaciones de anteriores ediciones, Jiménez recuerda un bolardo convertido en un puzle con cinco piezas giratorias que permitían combinar diferentes cabezas, cuerpos y extremidades, así como propuestas que transformaban los bolardos en elementos funcionales: un taburete de madera, una pequeña mesa, estructuras para colocar una hamaca o un asiento con espacio para instalar una sombrilla. "Los que más me sorprenden son los que transforman el bolardo en algo útil", ha confesado, aunque también ha destacado trabajos elaborados, como un diorama de inspiración japonesa realizado por una tatuadora.
El encuentro se ha convertido con los años en un espacio para expresar reivindicaciones vecinales y sociales. En la pasada edición fueron numerosas las intervenciones relacionadas con Palestina, mientras que anteriormente tuvieron especial presencia los mensajes sobre vivienda y desahucios en el barrio. La organización denomina a este tipo de obras 'bolardos conscientes' y utiliza la etiqueta '#BolardoConsciente' para agruparlas.
La preparación comienza semanas antes de la cita. Un equipo comunitario fabrica en el jardín comunitario 'Esta es una Plaza' los cilindros necesarios para cubrir los bolardos, preparando incluso unidades adicionales para aquellas personas que decidan sumarse el mismo día. Jiménez ha insistido en que no es necesario ser artista profesional para participar. "Al revés, el objetivo es abrirlo a todo el mundo", ha subrayado.
La organizadora apunta a que es imprescindible inscribirse previamente a través de
Para Jiménez, uno de los principales atractivos no es únicamente el resultado final de las intervenciones, sino el propio proceso creativo y comunitario. "Es muy bonito cómo se queda la calle, pero sobre todo es muy bonito el proceso", ha asegurado.
'Bolardo Voy, Bolardo Vengo' mantiene su carácter de concurso. Los propios participantes votan buena parte de los bolardos premiados, una fórmula adoptada después de que en ediciones anteriores pudiera votar cualquier asistente. A esos reconocimientos se suman tres premios concedidos por el equipo organizador, formado por alrededor de una decena de personas, que busca destacar propuestas quizá menos espectaculares visualmente pero con especial ingenio, humor o interés en su mensaje.
Este año, alrededor de 25 comercios y negocios han colaborado con los premios de esta iniciativa, entre ellos farmacias, teatros, librerías y locales de hostelería. Jiménez ha animado a participar a cualquier persona que quiera pasar una tarde diferente durante las fiestas de Lavapiés: "No hace falta ser artista, simplemente hace falta querer pasar un buen rato con amigos o familia", ha concluido, recalcando que personas de todas las edades son "más que bienvenidas".
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