El Ayuntamiento de Madrid estudia limitar el tiempo de estacionamiento en algunas de las plazas del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) así como aumentar el número de sitios reservados a residentes, con tal de evitar los problemas de aparcamiento de algunas zonas.
Este es uno de los cambios que el equipo de Gobierno de Manuela Carmena baraja aplicar en materia de movilidad, además de ampliar a las noches y los fines de semana el pago por aparcar allí donde los residentes lo demanden ante la aglomeración de coches de rotación.
La delegada de Medioambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha dicho hoy en la comisión del ramo que ya se ha ampliado el número de plazas para residentes - las pintadas de color verde- en algunas zonas del Distrito Centro, en la línea de lo que se hará en los próximos meses de cara a la creación del área única de bajas emisiones.
Según desglosa el Ayuntamiento en una nota de prensa, entre las medidas que se están estudiando se encuentra la creación de plazas específicas en las que el tiempo de estacionamiento permitido sea más estricto, restringiendo así el estacionamiento de vehículos de no residentes en favor de los vecinos.
Al mismo tiempo, se estudia también la creación de nuevas zonas de larga estancia en zonas de baja ocupación cercanas a intercambiadores de transporte o estaciones de transporte público, fundamentalmente en las zonas más exteriores del ámbito SER.
La alcaldesa confirmó ayer que estudiaba ampliar a las noches y los fines de semana el pago por aparcar en la calle en el interior de la M-30.
En unos meses, el Ayuntamiento de Madrid hará una "prueba piloto" en barrios de la M-30 actualmente saturados de coches, entre ellos el de Begoña, para que los no residentes tengan que pagar por aparcar, aunque el sistema no tendrá coste alguno para los vecinos.
En junio, además, entrará además en vigor el cambio en las tarifas del SER, que incentivarán el uso de vehículos menos contaminantes: se descontará un 50 % de la tarifa a los ECO y un 10% a los C, mientras que los más contaminantes pagarán un 50 % más que ahora.