La Comunidad de Madrid ha dado este jueves el primer paso hacia la construcción de la futura Ciudad de la Justicia en Valdebebas, con el inicio de los movimientos de tierras y la instalación de las primeras grúas.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha encabezado el acto simbólico junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y al consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, en la propia parcela donde se levantará el que será, según el Ejecutivo autonómico, “el complejo judicial más grande del mundo”.
Con una inversión de 653 millones de euros y más de 470.000 metros cuadrados edificables, el proyecto prevé concentrar en un solo enclave los 378 órganos jurisdiccionales que actualmente se encuentran repartidos en 26 sedes judiciales de la capital. La presidenta ha asegurado que esta unificación permitirá importantes ahorros en desplazamientos y en costes de gestión, tanto para los ciudadanos como para los profesionales del ámbito judicial.
Díaz Ayuso ha insistido en que esta infraestructura será “cuatro veces mayor que el Tribunal de Justicia de París” y ha destacado su cercanía con el intercambiador de Valdebebas, el Hospital Enfermera Isabel Zendal y el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La plaza de la Justicia será el punto de acceso a todo el complejo, cuya construcción implicará el trabajo diario de más de 3.000 personas durante los próximos años.
En palabras de la presidenta, la Ciudad de la Justicia será también un emblema de los valores constitucionales. “Un símbolo de la defensa de la libertad y del Estado de Derecho”, ha declarado.
Durante el acto, se ha plantado un roble como símbolo del Poder Judicial. El consejero de Justicia, Miguel Ángel García Martín, ha explicado que este árbol representa la fuerza, la rectitud y la vocación de permanencia de la justicia, así como su arraigo en los principios democráticos consagrados en la Constitución de 1978. Sus ramas, ha afirmado, simbolizan la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
García Martín ha calificado el proyecto como “transformador” y ha asegurado que se convertirá en un “referente internacional” y en un nuevo icono arquitectónico para la ciudad de Madrid. También ha reivindicado que esta legislatura está marcada por la modernización de las infraestructuras judiciales y por la defensa del modelo constitucional de convivencia.
La nueva Ciudad de la Justicia estará operativa en 2029, año previsto para la finalización de las obras. Para entonces, la capital contará con un único núcleo judicial moderno, accesible y conectado, al servicio de la ciudadanía y de la administración de justicia.