Los 14 ciudadanos permanecerán en observación y cuarentena tras desembarcar en Tenerife, según los protocolos clínicos
El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla acogerá a los 14 españoles que viajan en el crucero MV Hondius, afectado por hantavirus. Tras desembarcar en Granadilla de Abona, en Tenerife, serán trasladados a la base militar de Torrejón de Ardoz y posteriormente al centro madrileño, donde permanecerán bajo atención médica, en observación y en cuarentena conforme determinen los protocolos clínicos. Así lo ha comunicado la ministra de Sanidad, Mónica García.
El crucero, que transporta unos 150 pasajeros de 23 nacionalidades, llegará previsiblemente al puerto canario en los próximos tres o cuatro días. Una vez evaluados por los equipos sanitarios locales, los ciudadanos españoles iniciarán el traslado hacia Madrid.
García ha destacado que el Gómez Ulla dispone de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel, infraestructura preparada para atender situaciones de este tipo con todas las garantías de seguridad. La ministra ha subrayado que se aplicarán todas las medidas de salud pública necesarias para proteger tanto a los pasajeros como a la población general.
Por el momento, todos los pasajeros permanecen asintomáticos. El periodo de cuarentena se determinará en reuniones técnicas con expertos, considerando que el periodo de incubación del hantavirus puede alcanzar los 45 días.
García ha asegurado que el desembarco en Canarias no representará "ningún riesgo" para la población ni para la actividad económica del archipiélago. Los pasajeros contarán con la atención de Sanidad Exterior, con apoyo de la Comisión Europea, la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.
La Organización Mundial de la Salud fue quien pidió a España que el crucero se dirigiera a Canarias, al considerar que El País posee las capacidades técnicas necesarias para realizar el desembarco en condiciones de seguridad.
El brote corresponde a la cepa Andes del hantavirus. Sanidad ha explicado que se transmite principalmente a través de roedores, por inhalación de partículas contaminadas por orina o excrementos, o por contacto directo con estos animales o sus secreciones. La transmisión entre personas no es habitual, aunque no puede descartarse en contactos muy estrechos con pacientes sintomáticos.