El Comité de Garantías de VOX ha acordado la expulsión de Javier Ortega Smith del partido al considerar que ha cometido una “infracción muy grave” tras negarse a acatar su relevo como portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid.
La decisión llega tras la finalización del expediente disciplinario abierto contra el dirigente, que ya había sido suspendido cautelarmente de militancia por desobedecer una resolución del Comité Ejecutivo Nacional de la formación.
En un comunicado, Vox ha señalado que Ortega Smith ha perdido su condición de afiliado por negarse a cumplir la decisión adoptada por la dirección nacional del partido, que había acordado sustituirle al frente de la portavocía municipal.
Según la formación, la resolución fue aprobada por unanimidad por el Comité Ejecutivo Nacional, del que el propio Ortega Smith formó parte.
Desde el partido reprochan al dirigente que acudiera al Pleno municipal del pasado 24 de febrero presentándose como portavoz, pese a que la concejala Arantxa Cabello había sido designada para ocupar el cargo.
Además, le acusan de haber desautorizado públicamente a su sustituta y de realizar declaraciones críticas contra el partido, su dirección y algunos de sus integrantes.
Vox recuerda que Ortega Smith es uno de los fundadores de la formación y figura entre los primeros afiliados, pero subraya que “un fundador digno de tal nombre se somete a las normas más que nadie”.
El Comité de Garantías también ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario contra José Ángel Antelo, diputado en la Asamblea Regional de Murcia.
El órgano del partido ha acordado además su suspensión cautelar de militancia y su inhabilitación para ejercer cualquier cargo dentro de la formación mientras se investiga su actuación.
La decisión se produce tras la dimisión en bloque de cinco de los seis miembros del Comité Ejecutivo Provincial de Vox en la Región de Murcia el pasado 26 de febrero, en medio de una crisis interna.
Fuentes del partido han criticado las actuaciones tanto de Ortega Smith como de Antelo y han asegurado que Vox “no va a tolerar” faltas de respeto hacia sus afiliados o cargos públicos.
En el caso de Antelo, la dirección le acusa de realizar filtraciones interesadas para reforzar su permanencia como presidente del partido en Murcia y de romper el principio de unidad y confidencialidad interna.
La formación también ha rechazado las acusaciones del diputado murciano sobre una supuesta falsificación de su firma digital en un escrito remitido a la Mesa de la Asamblea Regional.
Según Vox, los diputados firmaron el documento de forma manuscrita y utilizaron la firma electrónica del grupo parlamentario únicamente para su registro telemático, conforme a los procedimientos de la Cámara.