La víctima, con graves quemaduras en su cuerpo y varios huesos rotos, aún no ha podido ofrecer declaración
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación por la agresión sufrida a comienzos de semana por una mujer de 30 años en Sevilla la Nueva.
Según ha informado el Instituto Armado, la víctima recibió golpes que le fracturaron varios huesos y fue rociada con un líquido inflamable, lo que le causó quemaduras de distintos grados en el 40% del cuerpo.
Desde los primeros momentos, la Benemérita apartó la posibilidad de que se tratara de un caso de violencia machista, aunque sin descartar por completo esa línea. En estos momentos, fuentes consultadas admiten que entre las hipótesis figura también la de un ajuste de cuentas, si bien no es la principal vía de trabajo.
La investigación avanza sin que los agentes hayan podido, por ahora, tomar declaración a la víctima. La mujer permanece hospitalizada mientras se recupera de quemaduras de segundo y tercer grado, además de la rotura de mandíbula y de lesiones en las extremidades superiores provocadas durante el ataque.
Los hechos ocurrieron sobre las 10.00 horas del lunes, cuando la mujer accedía a su vivienda en la calle Constitución junto a su bebé, al que llevaba en un carrito. En ese momento, fue atacada por los agresores y resultó gravemente herida, mientras que el menor salió ileso, según precisan fuentes del Instituto Armado.