El Ayuntamiento niega rumores de agresiones y apuñalamientos, y atribuye el desalojo a un grupo de jóvenes que saltó el vallado perimetral.

El Ayuntamiento de Getafe ha aclarado que la suspensión y el desalojo de las Fiestas del barrio de Sector III, que se celebraban en el Centro Cívico homónimo, se produjeron por razones de seguridad tras superarse el máximo de aforo permitido. La fiesta transcurría con normalidad hasta que el recinto alcanzó su capacidad completa.
Según el comunicado municipal, los agentes de Policía Local informaron a las personas que hacían cola para entrar que debían esperar hasta que saliera público para permitir acceso a nuevos asistentes. Sin embargo, "un grupo de jóvenes hizo caso omiso a estas indicaciones y decidió saltar el vallado perimetral a través de las instalaciones contiguas", lo que provocó que la afluencia en el interior del recinto festivo superase el aforo permitido.
Ante esta situación, la Policía Local "adoptó la correcta decisión de poner fin a la música y desalojar el recinto", según el Consistorio. El proceso se desarrolló con normalidad e incluyó el corte preventivo del tráfico en la avenida de las Arcas del Agua.
El Ayuntamiento ha calificado como "rotundamente falsas" las informaciones y rumores que circulan sobre supuestos apuñalamientos o agresiones sexuales durante el desarrollo del evento, y ha esclarecido que "no se ha registrado ninguna incidencia de esta naturaleza".
El Consistorio ha lamentado "profundamente que el comportamiento incívico e irresponsable de una minoría haya empañado la celebración de las fiestas del barrio" y ha anunciado que ha tomado la decisión de "no volver a organizar este tipo de conciertos en el mismo formato durante las fiestas del barrio y buscar espacios alternativos que garanticen el disfrute con total seguridad".