Polémico desalojo en Collado Villalba de un edificio okupado por sus deficientes condiciones de seguridad

Polémico desalojo en Collado Villalba de un edificio okupado por sus deficientes condiciones de seguridad

 

Un edificio okupado de la Calle Real en Collado Villalba ha sido desalojado este jueves, afectando a más de 50 personas. El Ayuntamiento asegura que el inmueble no cumplía las condiciones mínimas para ser habitado, mientras que Sareb ofrece alternativas de reubicación.

Este jueves por la mañana, un desalojo tuvo lugar en un edificio de la calle Real 13-15 de Collado Villalba, propiedad de Sareb, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria. El proceso afectó a más de medio centenar de personas, aunque según la Asamblea de Vivienda de Villalba, más de cien habitantes residían en el inmueble. Desde las primeras horas, un numeroso grupo de personas se congregó frente al edificio para evitar el desalojo, organizando barricadas con colchones y enseres en la entrada, mientras la Policía Local y la Guardia Civil custodiaban la zona.

La intervención de las fuerzas de seguridad resultó en el arresto de una persona por agresión durante el proceso, según fuentes municipales. En el edificio okupado, habitado desde hace años por unas 43 familias, residían menores y personas con discapacidad, como detalló Guillermo Di-Marco, miembro de la Asamblea de Vivienda. Ante esta situación, Sareb ha ofrecido reubicación a 15 familias vulnerables que cumplían los requisitos para acceder al programa de Alquiler Social con Acompañamiento e Inserción Laboral.

El desalojo fue solicitado por el Ayuntamiento de Collado Villalba a través de un decreto tras constatarse que el inmueble no reunía las condiciones mínimas de seguridad, salubridad y habitabilidad. Según el Consistorio, se actuó bajo criterios técnicos y con pleno respeto a la legalidad. Sin embargo, la Asamblea de Vivienda ha señalado que no existe justificación legal para el desalojo y ha presentado una solicitud de cautelarísimas ante un juzgado.

La disputa también se centra en los informes técnicos. El Ayuntamiento de Collado Villalba argumenta que los informes municipales muestran graves deficiencias estructurales y de seguridad en el edificio, además de problemas higiénico-sanitarios que lo hacían incompatible con la permanencia de personas en su interior. La situación llegó a su punto culminante tras un pequeño incendio ocurrido el pasado octubre, cuyo informe de los Bomberos alertó de las condiciones de inseguridad en el inmueble.

Desde la Asamblea de Vivienda, se asegura que el desalojo fue injusto y se acusa al Ayuntamiento de no haber ofrecido soluciones habitacionales alternativas a los afectados. Además, critican la baja inversión en Servicios Sociales del municipio en comparación con otras áreas. Mientras tanto, algunos de los desalojados, entre ellos Joaquina, quien había sido reubicada previamente en el edificio tras otro desalojo en septiembre, expresaron su indignación por lo que consideran un desalojo ilegal y denunciaron la falta de ayuda para encontrar un nuevo hogar.

En paralelo, el sindicato CC.OO. ha alertado sobre las bajas temperaturas en el municipio, recordando un caso reciente de fallecimiento en la calle debido a la falta de alternativas habitacionales tras un desalojo. "Las temperaturas en Villalba rondan los 3 grados y seguirán bajando", advirtieron desde la organización sindical, criticando la situación que enfrentan las familias desalojadas.