Los goles de Raphinha y Lamine Yamal decidieron el encuentro para el conjunto azulgrana, que jugó toda la segunda mitad con superioridad numérica tras la expulsión de Renato Veiga.
El FC Barcelona logró una victoria (0-2) en el Estadio de la Cerámica frente al Villarreal en la decimoséptima jornada de LaLiga EA Sports. El líder de la competición resolvió un duelo exigente gracias a los tantos de Raphinha y Lamine Yamal, mientras que el 'Submarino Amarillo' sufrió la expulsión de Renato Veiga en el minuto 39 y no pudo sobreponerse a la inferioridad numérica ni a la falta de acierto.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Hansi Flick respondió al triunfo del Real Madrid en la jornada anterior y se mantiene como campeón de invierno, aventajando en cuatro puntos a su inmediato perseguidor. El Barça afrontará el parón navideño con confianza y la mirada puesta en los próximos compromisos en Cornellà y la Supercopa. Por su parte, el Villarreal, que se sitúa cuarto con 35 puntos pero con dos partidos pendientes, vio interrumpida su racha de seis victorias consecutivas en Liga.
En el césped del antiguo Madrigal, el encuentro prometía ser vibrante debido a la ambición ofensiva de ambos conjuntos, y así se desarrolló desde el pitido inicial. El Villarreal mostró su mejor versión liguera, sin reflejar el impacto de sus recientes eliminaciones en Champions y Copa del Rey, aunque al descanso evidenció problemas en la definición.
El Barcelona intentó imponer su juego ofensivo, pero cometió errores defensivos que permitieron al Villarreal generar contragolpes peligrosos. Pépé y Ayoze Pérez desaprovecharon claras ocasiones, mientras que Gerard Martín y Pau Cubarsí fallaron pases en zonas comprometidas. Joan García, portero local, se mantuvo seguro bajo palos.
Cuando el Barça comenzaba a asentarse, Raphinha protagonizó una acción individual que provocó un penalti cometido por Santi Comesaña. El propio Raphinha transformó la pena máxima en el 0-1 y poco después estrelló un balón en el larguero. El partido, sin un centro del campo definido, se disputó con intensidad en ambas áreas.
El Villarreal llegó a celebrar un gol de Koundé en propia puerta, anulado por fuera de juego de Sergi Cardona. Además, una mala cesión de Alejandro Balde casi permitió a Tajon Buchanan igualar el marcador, pero Joan García evitó el tanto. El Barça respondió con un cabezazo de Ferran, algo forzado, y antes del descanso el encuentro dio un giro decisivo con la expulsión directa de Renato Veiga tras una falta sobre Lamine Yamal, sancionada por el árbitro Javier Alberola.
Con un jugador menos, el Villarreal perdió la intensidad en la presión que había mostrado hasta entonces, mientras que el Barcelona se liberó y dominó el juego tras el descanso. Los azulgranas buscaron abrir el campo, con Lamine Yamal generando numerosas ocasiones de peligro, y los locales apenas lograron salir de su área.
Luiz Júnior tuvo mucho trabajo bajo palos, pero fue el internacional español quien sentenció el encuentro con un disparo con la puntera que supuso el 0-2. Este tanto castigó nuevamente la falta de contundencia del Villarreal en las áreas, un problema que también ha lastrado al equipo en sus recientes derrotas en Champions y Copa.
Hansi Flick ya había introducido a Marcus Rashford y Robert Lewandowski para reforzar el ataque, aunque el segundo gol pareció despertar el orgullo del Villarreal. Nada más entrar, Mikautadze reclamó un penalti y el ambiente en La Cerámica se encendió aún más, especialmente tras una acción polémica de Rafa Marín que no fue sancionada. Joan García se erigió como un muro bajo palos, evitando que el partido tuviera más emoción.
La única nota negativa para el Barcelona fue la posible lesión de Jules Koundé, que se retiró del encuentro, mientras que Pedri no pudo jugar debido a molestias, tal y como adelantó Flick en la previa.