El entrenador del Rayo Vallecano, Iñigo Pérez, ha dejado claro que no contempla cambiar la identidad del equipo en plena temporada, al considerar que hacerlo generaría dudas en los futbolistas, y ha advertido de que solo con un partido “excelso” podrán tener opciones de sorprender este domingo al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
En rueda de prensa, el técnico navarro ha subrayado que la clave pasa por recuperar las señas de identidad que han permitido al Rayo competir de tú a tú contra los blancos en el pasado. “Hemos hecho partidos muy buenos contra ellos, y aun así hemos perdido o empatado. La clave es volver a eso que nos reconocemos. Sabemos que es muy difícil, pero debemos intentarlo”, ha afirmado.
Pérez no cree que la reciente derrota del Real Madrid ante el Benfica en Liga de Campeones vaya a influir en el rendimiento del rival. “Los equipos tan poderosos tienen una capacidad mental y de recuperación muy alta. Perder suele afectar más al que visita que al que juega en casa. No creo que mañana les afecte”, ha señalado.
El técnico sí ha detectado pequeños matices entre el Madrid de Xabi Alonso y el actual de Álvaro Arbeloa, aunque ha evitado concretarlos. “Hay detalles que me guardo. Lo que veo es un Real Madrid con el mismo potencial ofensivo y una facilidad enorme para llegar a tu portería. Si no hacemos un partido excelso, será prácticamente imposible. Incluso haciéndolo, como el año pasado, no nos dio”, ha advertido.
En ese contexto, Iñigo Pérez ha insistido en que no tiene sentido alterar el estilo del equipo a estas alturas del curso. “No tengo capacidad para, con el tren en marcha, mutar a otra identidad y sentir seguridad. Ni yo soy capaz ni los jugadores lo entenderían bien. Como futbolista, lo sentiría como dudas del entrenador, y eso no es bueno ahora”, ha explicado.
El entrenador ha reconocido que el equipo debe mejorar en aspectos concretos, como la defensa del balón parado o la gestión de los minutos finales, errores que les han costado puntos, pero ha recalcado que esos ajustes no implican renunciar a su forma de jugar. “La mejora es una obligación diaria, pero no pasa por cambiar quiénes somos”, ha apuntado.
También ha reflexionado sobre la carga de partidos, asegurando que el Rayo compitió mejor cuando jugaba entre semana. “Llevamos todo el año hablando de la fatiga y ahora que no tenemos partidos europeos estamos perdiendo. Competir es bueno y tener dos jugadores por posición mejora la exigencia”, ha valorado.
Sobre las semanas “convulsas” vividas en el club por problemas logísticos y de infraestructuras, Pérez ha restado impacto en el plano deportivo. “El jugador se expresa, se queja de forma educada, y ahí debe quedar. No creo que eso afecte a la concentración para preparar un partido como el del Real Madrid”, ha afirmado.
Preguntado por la polémica en torno a Pathé Ciss y la ausencia de homenaje tras ganar la Copa África, el técnico ha evitado entrar en valoraciones. “Tengo una opinión muy clara, pero la mantendré para mí”, ha zanjado.
Por último, Iñigo Pérez ha destacado el respaldo que siente tanto del club como de la afición. “Tenemos una hinchada fiel, que siempre está, vaya bien o vaya mal, y un club que transmite calma y apoyo. Eso es una virtud enorme del Rayo”, ha subrayado.
En el apartado deportivo, Unai López es la única baja confirmada, mientras que Abdul Mumin y Luiz Felipe están disponibles. Además, el técnico ha elogiado la llegada de Ilias Akhomach, a quien considera un fichaje diferencial. “Es un jugador que genera caos, atrae rivales y se mueve muy bien en espacios reducidos. Tenemos que adaptarnos mutuamente”, ha concluido.