Los blancos fueron superiores durante tres cuartos y sellaron la victoria ante el Partizán con el regreso de Théo Maledon como nota positiva.
El Real Madrid de baloncesto se impuso (93-86) este miércoles al Partizán de Belgrado en el Movistar Arena, en la cuarta jornada de la Fase Regular de la Euroliga. El conjunto blanco recuperó su mejor versión durante gran parte del encuentro y logró una victoria ajustada en el tramo final, tras un último cuarto que recordó al sufrido duelo frente al Baskonia.
El técnico visitante, Zeljko Obradovic, fue recibido con una ovación por el público madridista antes del inicio, en reconocimiento a la Copa de Europa que conquistó en 1995 al frente del Real Madrid. Sin embargo, su regreso se torció pronto ante un rival que dominó el juego durante los primeros treinta minutos, aplicando con eficacia el planteamiento táctico de Sergio Scariolo, aunque con un susto final por la relajación en los compases decisivos.
Los blancos comenzaron con autoridad y, en apenas cuatro minutos, ya se adelantaban por ocho puntos (13-5). La defensa local neutralizaba el ataque serbio y, en la pintura, Edy Tavares imponía su presencia con solvencia. El primer cuarto estuvo marcado por el desacierto exterior, con solo Chuma Okeke y Sergio Llull acertando desde el triple por los locales, mientras que Isaac Bonga lo hacía por los visitantes.
El segundo parcial llevó la firma del canadiense Trey Lyles, autor de ocho puntos consecutivos que ampliaron la ventaja madridista hasta el 32-14. Aunque Carlik Jones trató de liderar la reacción Serbia, Mario Hezonja y Théo Maledon, de vuelta tras su lesión en el aductor, mantuvieron la distancia en el marcador. La primera mitad mostró una versión sólida del Real Madrid: defensa activa, control del rebote y acierto exterior, sellado por dos triples de Okeke que otorgaron una máxima renta de 19 puntos antes del descanso.
En la reanudación, el Partizán amagó con la remontada gracias a los aciertos del exazulgrana Jabari Parker, pero Lyles y Tavares devolvieron la calma al conjunto local. Los serbios insistieron con Jones y Marinkovic, aunque el Madrid encontró respuestas ofensivas con Hezonja y un entonado Maledon, que aportó ritmo y equilibrio al juego de Scariolo.
El tramo final del encuentro fue el más complicado para los blancos. Los 19 puntos de ventaja acumulados se redujeron peligrosamente tras una serie de triples de Duane Washington y el empuje de Parker, que situaron el marcador en 84-80. El recuerdo del tropiezo en Vitoria planeó por el pabellón, pero la serenidad de Maledon y la eficacia de Tavares evitaron el descalabro.
El Real Madrid acabó imponiéndose con autoridad en los instantes finales, cerrando una victoria importante que le mantiene en la parte alta de la clasificación con un balance de tres triunfos y una derrota. Más allá del susto final, el equipo de Scariolo mostró una versión convincente, consolidando el regreso de su base francés y su dominio en Europa.