La realización de un trabajo fin de máster es una tarea que nos va a ocupar muchas horas de trabajo. Por ello, según HazMiTrabajo, lo ideal es prepararse bien para realizar este tipo de proyectos.
A continuación, te decimos algunas claves que nos han dado para conseguir un TFM de calidad.
1. Elige bien el título
Puede parecer una perogrullada, pero tiene su explicación. Las universidades y tutores piden a los alumnos el título de su TFM antes de empezar a elaborarlo. Esto quiere decir que el autor del trabajo queda limitado por ese título una vez dado y si no se elige bien, puede acarrear muchos problemas.
Uno de los errores típicos al elegir un título es que este sea demasiado ambicioso. Si el título promete demasiado y el trabajo no lo cumple, no podrá obtener una buena calificación. Por tanto, es mejor un título menos espectacular, pero con el que se pueda hacer un buen trabajo que cumpla con lo esperado en todos sus aspectos.
2. Reserva tiempo para hacer el trabajo
Ya hemos dicho que hacer un TFM conlleva bastantes horas. Pensar que se puede realizar mientras se está aprovechando al máximo las vacaciones o realizando un trabajo a jornada completa puede ser demasiado optimista para mucha gente. Es cierto que algunos lo consiguen, pero lo más sensato es reservar para el TFM al menos la mitad de nuestra rutina diaria.
Si esto no es una opción para nosotros, hay empresas que ofrecen soporte para la realización de este tipo de trabajos. El precio de un TFM suele comenzar a partir de 400 euros.
3. Haz una revisión bibliográfica primero
Para los autores es tentador empezar el trabajo directamente. Sin embargo, suele merecer la pena consultar un manual para ver los principales autores referentes en la materia que luego pasarán a engrosar la bibliografía del trabajo.
Conocer las ideas principales de los autores más importantes, permite al autor hacer un esquema de lo que quiere contar en la parte teórica del trabajo y de cómo estructurarlo.
Una vez tenemos una lista de autores, no hay que conformarse con el manual, sino que es recomendable consultar las obras de los autores directamente.
4. Ten en cuenta el tiempo de revisión
Por lo general, antes de entregar la versión final de tu trabajo tendrás que emplear uno o dos días en hacer correcciones. Muchos estudiantes hacen el trabajo duro y luego no emplean el tiempo necesario en una última lectura que mejore la redacción. Este error puede hacer que un trabajo merecedor de buena nota se quede en un fracaso total.
Volver a leer el trabajo es aburrido, pero no debe pasarse por alto en ningún caso.
Además, si el tutor te ha recomendado que se lo muestres antes de la fecha de entrega, has de tener en cuenta que muy probablemente, tras leer tu trabajo te pedirá algunos cambios. Por ello, es recomendable que le entregues el trabajo con suficiente antelación. Él puede tardar unos días en revisar tu trabajo y a ese tiempo, debes añadirle el tiempo que necesitarás para introducir los cambios o modificaciones que te pida.
Para hacer una buena planificación de tiempos, siempre es buena idea marcarse unas fechas límite de progreso en el calendario.