OpenAI ha impuesto un límite diario en la generación gratuita de vídeos con su nuevo modelo Sora 2, restringiendo a seis el número de contenidos que los usuarios pueden crear sin coste. La medida, que busca evitar la saturación del sistema y garantizar el acceso equitativo al servicio, llega en un contexto de creciente demanda global por parte de desarrolladores y creadores de contenido.
Sora, una herramienta de Inteligencia Artificial generativa lanzada por OpenAI, permite crear vídeos con un alto grado de realismo visual y sonoro. En su última versión, presentada a finales de septiembre, incorpora la capacidad de sincronizar efectos de sonido y diálogos, además de reproducir situaciones complejas con gran precisión, como escenas deportivas o movimientos físicos de alta dificultad.
Las nuevas restricciones afectan exclusivamente a los usuarios gratuitos en Estados Unidos y Canadá, los únicos territorios donde por ahora está disponible el modelo. Los suscriptores de ChatGPT Plus y Pro seguirán teniendo acceso al modelo sin cambios en sus límites actuales. Así lo ha confirmado el director de Sora, Bill Peebles, quien justificó la decisión afirmando que las GPU utilizadas por el modelo “se están derritiendo” debido a la carga de trabajo, y que era necesario establecer límites para que más personas puedan utilizar la herramienta sin interrupciones.
Peebles también ha precisado que los usuarios podrán adquirir paquetes de generación adicional si necesitan superar el límite diario. Sin embargo, no ha aclarado si estas restricciones serán temporales o se mantendrán de forma indefinida, lo que ha generado cierta incertidumbre entre la comunidad de desarrolladores.
Esta decisión se produce en paralelo a las nuevas limitaciones impuestas por Google sobre el uso de su modelo de generación de imágenes Nano Banana Pro, que también ha visto reducida su capacidad gratuita a raíz de una fuerte demanda. En su caso, los usuarios pasaron de poder generar tres imágenes diarias con Gemini 3 Pro a tan solo dos, con el mismo objetivo de preservar la calidad y estabilidad del servicio.
El creciente interés por las herramientas de generación de contenido mediante inteligencia artificial está llevando a las principales tecnológicas a establecer controles de acceso, en un intento por equilibrar el desarrollo de estas plataformas con su viabilidad técnica y económica.