Los usuarios podrán acceder a la plataforma de IA agéntica con su suscripción de ChatGPT, una decisión que contrasta con las restricciones aplicadas por Anthropic
OpenAI ha anunciado que los usuarios ya pueden iniciar sesión en OpenClaw con su cuenta de ChatGPT para utilizar su suscripción en esta plataforma de Inteligencia Artificial agéntica. Se trata de una herramienta capaz de ejecutar tareas directamente en el ordenador que ha ganado popularidad por su amplio control sobre funciones del sistema.
OpenClaw, lanzada inicialmente como Clawdbot y posteriormente rebautizada como Moltbot, se hizo conocida en pocos días por su capacidad para actuar como agente al servicio del usuario. La plataforma puede controlar funciones del ordenador, operar en sesiones abiertas del navegador, leer archivos y editar elementos del sistema.
Peter Steinberger, creador de OpenClaw, se incorporó al equipo de desarrollo de OpenAI en febrero. Desde entonces, la herramienta ha continuado funcionando de forma abierta e independiente, aunque bajo el amparo de la compañía dirigida por Sam Altman.
La novedad permite a los usuarios acceder a OpenClaw con la misma cuenta que emplean en ChatGPT y aprovechar su suscripción de pago también en esta plataforma. Altman difundió el anuncio a través de una publicación en la red social X.
La integración refuerza la estrategia de OpenAI en el ámbito de los agentes de inteligencia artificial, sistemas diseñados para ejecutar tareas de forma autónoma o semiautónoma en nombre del usuario. En el caso de OpenClaw, estas capacidades se trasladan directamente al entorno del ordenador, lo que multiplica sus posibilidades prácticas, pero también exige cautela.
La decisión contrasta con la adoptada por Anthropic, que a comienzos de abril anunció el fin del uso de suscripciones de Claude en herramientas de terceros como OpenClaw. La compañía alegó que esas suscripciones no estaban diseñadas para los patrones de uso de este tipo de plataformas y apuntó a la necesidad de gestionar la demanda de Claude.
Anthropic mantiene, no obstante, la posibilidad de utilizar sus modelos de inteligencia artificial en OpenClaw mediante su API de pago.
El crecimiento de estas herramientas plantea riesgos relevantes. El acceso amplio al equipo puede abrir la puerta a ciberataques, extensiones maliciosas o programas que oculten malware, por lo que su uso requiere especial prudencia por parte de los usuarios.