El ex fiscal general insiste en presentarse como víctima en una entrevista en La Sexta, pese a haber sido condenado por el alto tribunal en el caso González Amador
Álvaro García Ortiz, ex Fiscal General del Estado, ha cuestionado en una entrevista en Lo de Évole la condena que le impuso el Tribunal Supremo por revelación de secretos contra Alberto González Amador, pareja de la Presidenta del Gobierno regional Isabel Díaz Ayuso. El ex fiscal sostuvo que fue condenado sin "carga probatoria" en una intervención donde rechazó asumir el fallo judicial e intentó reconstruir públicamente su imagen.
La sentencia llegó en noviembre: dos años de inhabilitación, una multa de 7.200 euros e indemnización de 10.000 euros a González Amador. García Ortiz, sin embargo, ha insistido en que no cometió conducta punible alguna y ha reiterado que no fue el origen de la filtración de los correos entre la defensa de González Amador y un fiscal sobre un presunto delito contra Hacienda.
"Yo en el juicio y en los hechos no veía ninguna conducta punible", afirmó García Ortiz. Su estrategia es conocida en ciertos sectores políticos y mediáticos: desacreditar la resolución judicial cuando el fallo no encaja con el relato propio.
El ex fiscal reconoció que la sentencia fue "dura" y una "sorpresa", pues estaba convencido de que sería absuelto. Pero en lugar de limitarse a defender su recurso ante el Tribunal Constitucional, optó por trasladar a la opinión pública la idea de que fue víctima de un proceso injusto.
En La Sexta, García Ortiz se presentó como una figura maltratada por el procedimiento judicial. Aseguró que se sintió "señalado" por González Amador durante el juicio y también apuntó contra Miguel Ángel Rodríguez, jefe de Gabinete de Ayuso. El ex fiscal afirmó que fue "dolorosa" la intervención de González Amador porque, según dijo, se dirigió a él "hasta en cinco ocasiones" y pronunció su nombre "con vehemencia". El planteamiento desplaza el foco desde la condena por revelación de secretos hacia el malestar personal del condenado.
García Ortiz también acusó a Rodríguez de participar en un "intento claro de intoxicación y de calumnia" contra la Fiscalía General del Estado. Lo hizo sin rebajar el tono contra el entorno de Ayuso, mientras evitaba asumir responsabilidad alguna sobre los hechos que motivaron la condena.