Mientras algunos presumen de dominar el mundo digital con naturalidad, otros repiten rutinas tecnológicas sin cuestionarlas.
Los millennials españoles, nacidos entre 1981 y 1996, son la primera generación realmente digital. Sin embargo, esa familiaridad no siempre se traduce en protección. Están más conectados que nunca, más presentes en redes y sincronizados entre dispositivos, pero también más expuestos. Paradójicamente, se sienten seguros en el entorno que más ignoran: su vida online. La contradicción es constante: usan bloqueadores de anuncios pero aceptan cookies sin leer, se quejan del spam pero publican su día a día sin filtro. La rutina digital se vuelve paisaje, y en ese paisaje, las grietas se normalizan.
No hay que ser hacker ni paranoico para entender que nuestras acciones cotidianas abren ventanas invisibles. Estas son algunas de las puertas abiertas más comunes:
⇒ Conexión a redes wifi públicas sin precauciones: cafeterías, bibliotecas, incluso el tren. La comodidad gana y se accede a redes abiertas sin VPN ni verificación. Esto permite a cualquier tercero interceptar datos personales (contraseñas y hasta correos).
⇒ Uso compartido de cuentas: compartir Netflix o Spotify parece inofensivo, pero si se usan contraseñas idénticas para otras plataformas, se multiplica el riesgo.
⇒ Dispositivos inteligentes mal configurados: las cámaras de vigilancia, los asistentes de voz o enchufes inteligentes suelen mantenerse con sus contraseñas predeterminadas o sin actualizarse. Un dispositivo IoT puede exponer toda la red.
La confianza en lo digital juega en contra. El 66% de los millennials españoles no comprueba si la red a la que se conecta es segura. Y la mitad admite no cambiar jamás sus contraseñas.
Ahora que la exposición de datos personales hace peligrar la libertad, no configurar tu privacidad en internet y redes sociales puede resultar en accesos no autorizados. Muchos usuarios lo atribuyen al azar digital o a un fallo técnico. No lo es. Es negligencia con buena estética. En España, la exposición emocional online también juega su papel: se normaliza compartir fotos personales, ubicaciones en tiempo real o rutinas. Se confía en filtros y candados sin entender que no bastan. Y aquí el problema se vuelve doble.

La paradoja es clara: cuanto más normalizado está el uso de herramientas digitales, menos atención se presta a cómo se usan. Confundir familiaridad con seguridad es el primer error.
Blindar tu rutina digital no significa convertirte en experto en ciberseguridad. Es, más bien, dejar de actuar como si no pasara nada. Aquí algunas acciones simples y eficaces:
⇒ Activa la autenticación en dos pasos (MFA): para evitar los accesos no deseados.
⇒ Usa un gestor de contraseñas confiable: genera claves seguras y únicas.
⇒ Mantén todo actualizado: da igual si es el móvil o el microondas. Cada parche corrige puertas traseras que los atacantes conocen mejor que tú.
⇒ Configura redes inteligentes separadas en casa: una para tus dispositivos personales, otra para el IoT (como cámaras o asistentes de voz).
⇒ No compartas más de lo necesario en redes: la sobreexposición emocional también tiene precio, y no siempre es barato.
⇒ Evita redes públicas sin cifrado: si te conectas, hazlo siempre a través de una VPN que garantice privacidad y cifrado.
Muchos creen que la seguridad digital es cosa de frikis obsesivos que piensan que siempre les va a pasar algo. En realidad, es como cerrar la puerta al salir de casa. No se piensa. Se hace.
Imagina que cada vez que te conectas a internet, alguien pudiera espiar tu pantalla. Es una razón de peso para descargar una VPN gratis y elegir la mejor suscripción según tus necesidades. Así, garantizas que tus datos viajen cifrados, algo que no solo importa en aeropuertos o cafés, sino también en casa, en el trabajo o en tu móvil. Y es que una VPN eficiente impide que otros sepan qué haces, desde qué IP y hacia qué servidores accedes. Pero cuidado, porque no todas las VPN son iguales. Elige siempre proveedores que no registren tu actividad, que tengan servidores en países confiables y que no vendan tus datos.