El peligro de las pantallas para los niños en verano

El peligro de las pantallas para los niños en verano

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

Pediatras y psicólogos alertan de que el aumento de tiempo libre en verano incrementa la exposición a móviles y videojuegos, desplazando experiencias esenciales para el desarrollo infantil.

Pediatras y psicólogos del grupo sanitario Ribera alertan de que el aumento de tiempo libre de niños y adolescentes dispara la exposición al uso de móviles, tabletas y videojuegos y puede sustituir experiencias esenciales para el desarrollo infantil y tener un impacto en cerebro, sueño y salud emocional.

El doctor Gonzalo Ros, pediatra y neuropediatra de Ribera Mestalla y Ribera Pasarela, explica que "el problema no es tanto el tiempo concreto, sino lo que se deja de hacer por estar frente a la pantalla" ya que el exceso de actividad digital "puede desplazar pilares básicos de la salud infantil como el sueño, el ejercicio físico y la convivencia familiar".

El psicólogo Juan Pablo López, de Ribera Hospital de Molina, señala que en verano "los menores disponen de más horas libres y desaparecen las rutinas, por lo que las pantallas se convierten fácilmente en el recurso más rápido para combatir el aburrimiento". El psicólogo sanitario Daniel Valencia, del hospital Ribera Juan Cardona, advierte de que "lo alarmante no es solo el tiempo, sino cuando el dispositivo se convierte en la única forma de ocio", dejando de lado el deporte, las relaciones sociales o las actividades familiares.

El aburrimiento como elemento clave del desarrollo

Los expertos coinciden en que el aburrimiento, lejos de ser negativo, es "clave" en el desarrollo infantil: favorece la creatividad, la iniciativa y el juego espontáneo, habilidades que se pierden cuando se sustituye constantemente por estímulos digitales.

El doctor Ros subraya que el cerebro infantil está en pleno desarrollo y que las pantallas "están diseñadas para captar toda la atención, generando un hábito de gratificación inmediata que dificulta la paciencia y la concentración en otras actividades". El uso excesivo puede provocar "alteraciones del sueño por la exposición a la luz de las pantallas, mayor irritabilidad, fatiga y problemas de atención, sedentarismo y menor actividad física, dificultades en la relación social y familiar y reducción del desarrollo del lenguaje y la empatía".

Señales de alerta en verano

Los especialistas recomiendan prestar atención a determinadas conductas que pueden indicar un uso problemático: irritabilidad o enfado al retirar el dispositivo, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban, aislamiento social o rechazo de planes sin pantallas, uso de dispositivos para gestionar emociones y dificultades para dormir.

"El indicador más importante no es el número de horas, sino el grado de dependencia que genera la pantalla", apunta Valencia. Los profesionales coinciden en un mensaje común: no se trata de demonizar la tecnología, sino de enseñar a utilizarla de forma equilibrada. "Limitar no significa prohibir, sino ayudar a los menores a desarrollar un uso responsable que necesitarán toda su vida", destaca Ros.

Recomendaciones prácticas

Entre las principales recomendaciones destacan establecer normas claras y pactadas sobre horarios de uso, evitar pantallas antes de dormir y fuera del dormitorio, fomentar alternativas atractivas como deporte y actividades al aire libre, crear momentos sin tecnología en casa, dar ejemplo como adultos y priorizar el tiempo compartido.

"El reto está en encontrar un equilibrio que permita disfrutar del ocio digital sin renunciar a la actividad física, el descanso y las relaciones sociales", concluye López.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar esta noticia.

Escribe un comentario

Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.