Un estudio, publicado en la revista 'Environmental Health Perspectives', ha encontrado que el ruido del tráfico rodado en la primera infancia puede asociarse con problemas de conducta, especialmente en hiperactividad y síntomas de falta de atención.
La exposición al ruido del tráfico se ha asociado con efectos sobre la salud en los adultos, tales como ansiedad y cambios de humor.
Hasta la fecha, los estudios de los efectos en la salud por la exposición al ruido del tráfico en los niños se han centrado principalmente en el aprendizaje y el rendimiento cognitivo.
La investigación contó con más de 45.000 niños.
Jordi Sunyer, investigador del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental, ha declarado que "un aumento promedio de 10 dB en la exposición al ruido del tráfico rodado desde el nacimiento hasta los 7 años de edad se asocia con un aumento de problemas del comportamiento del 7% en comparación con el comportamiento normal; y con un aumento del 5% y el 9% en las puntuaciones de hiperactividad y falta de atención, respectivamente".