¿Quieres que tu café de la mañana sepa tan bien como el de tu cafetería favorita? El secreto no siempre está en la máquina, sino en el café que eliges.
En esta guía te contamos cómo dar en el clavo y escoger el mejor café de especialidad en grano para tu cafetera, con consejos fáciles y prácticos. ¡Sigue leyendo!
El café molido es rápido y cómodo, sí. Pero si lo que buscas es una taza con su auténtico sabor, nada supera al café en grano.¡Te lo aseguramos!
Mantiene mejor su aroma: El grano guarda dentro todo el sabor y fragancia, que se pierden poco a poco una vez molido.
Más frescura: Moler justo antes de preparar garantiza una experiencia más viva, con cuerpo y matices.
Control total: Puedes adaptar la molienda a tu método de preparación y jugar con las intensidades.
El mundo del café gira en torno a dos variedades principales: arábica y robusta.
El arábica es el más valorado en el café de especialidad, ya que contiene menos cafeína y ofrece un sabor más delicado, con matices afrutados o florales y una acidez compleja que recuerda a un buen vino. El robusta, en cambio, es más resistente al cultivo y concentra más cafeína, lo que le da un perfil fuerte, amargo y con notas terrosas o a frutos secos, por eso se utiliza a menudo en mezclas para aportar cuerpo y crema, sobre todo en cafés industriales.
El terroir (la combinación de suelo, clima, altitud y métodos de cultivo) determina el carácter del café tanto como lo hace en el vino.
Cafés latinoamericanos (Colombia, Brasil, Costa Rica, Nicaragua): Suelen ser equilibrados, con notas dulces, achocolatadas y a veces un toque cítrico. Ideales para quienes quieren un café redondo y fácil de tomar.
Cafés africanos (Etiopía, Kenia, Ruanda): Destacan por su complejidad, con notas florales, frutales y exóticas. Si te gustan los cafés que sorprenden en cada sorbo, aquí encontrarás tus favoritos.
Cafés asiáticos (India, Indonesia): Más intensos, especiados y con un perfil terroso. Perfectos para quienes buscan fuerza y sabores profundos.
El tueste es lo que determina si podrás disfrutar de todos sus matices o si quedarán escondidos bajo un sabor demasiado fuerte. La diferencia más importante está entre el tueste natural y el torrefacto.
El tueste natural es aquel en el que el grano se tuesta tal cual, sin añadir nada. De esta manera, conserva su esencia y todo su sabor original. Sin embargo, el torrefacto, consiste en añadir azúcar durante el proceso de tueste, lo que genera una capa caramelizada que recubre el grano. Aunque en su momento se utilizaba como método de conservación, hoy en día sabemos que enmascara por completo la riqueza del café y aporta un sabor muy amargo y quemado, además es menos saludable.
Así que, por si no ha quedado claro, sí, tienes que comprar siempre café de tueste natural.
Como puedes ver, elegir un buen café en grano es el primer paso para disfrutar de un café en condiciones.
Si quieres disfrutar de un buen café de especialidad en grano,te invitamos a visitar la web de Nica Café y probar su café. ¡Te va a encantar! Seleccionan el grano cuidadosamente y lo tuestan de forma natural, para que disfrutes del mejor café en tu casa.
Solo tendrás que elegir el café que más te guste. Una vez lo pruebes, entenderás por qué el buen café empieza siempre por el grano.