Cómo disfrutar del verano sin perecer en el intento

Cómo disfrutar del verano sin perecer en el intento

Las altas temperaturas están acechando ya España y hay que evitar, en la mayor medida posible, que el calor no perjudique nuestra salud ni nuestro bienestar.

Nadie puede negar que el verano ya ha llegado a nuestro país y que las temperaturas están alcanzado niveles importantes. Por lo que hay que tomar precauciones y tener cuidado para no sufrir las consecuencias más frecuentes como son el golpe de calor, el agotamiento y la insolación.

El primero es causado "por el mal funcionamiento de algunos órganos internos debido a un funcionamiento deficiente del mecanismo de termorregulación" según profesionales. Los síntomas del golpe de calor son mareos, debilidad, dolores de cabeza, fiebre, somnolencia diurna y piel seca. Entre las medidas a tomar ante una situación de golpe de calor es colocar a una persona en una bañera con agua muy fría hasta que la temperatura corporal descienda a un nivel normal. Otra de las medidas sería dar a la persona afectada un vaso de agua con sal y bicarbonato.

El agotamiento, sin embargo, se produce por una falta de agua y sal en el organismo. La persona que lo sufre siente debilidad, vómitos, vértigos y dolores de cabeza. Lo mejor para la persona afectada es refrescarla con un paño de agua fría e ingerir abundantes líquidos.

El tercer problema más frecuente en la época de calor es la insolación, causada por la estancia prolongada bajo los rayos solares. Las consecuencias son parecidas a las del golpe de calor y al agotamiento sumando alteraciones auditivas y visuales.

Algunas pautas a seguir para protegerse bien del calor son éstas:

1. Beber mucho agua sin esperar a tener sed. Lo mínimo durante el año es beber mínimo dos litros de agua al día, sin embargo en verano lo más recomendable es alcanzar entre los 2,5 litros y los 3.

2. No abusar de refrescos, alcohol y cafeína porque favorecen a la pérdida de líquidos del cuerpo. Las bebidas muy frías tampoco se aconsejan ya que pueden provocar cólicos.

3. Evitar la exposición directa al sol, sobre todo en las horas más calurosas del día (de 13:00h a 16:00h).

4. Llevar ropa holgada, clara y de algodón. La ropa ajustada puede dificultar la circulación de la sangre y además puede incluso dar más calor porque la piel no transpira. El material de la ropa también es importante, el algodón es el más adecuado ya que es el más natural y el que más ayuda en la transpiración. Los colores oscuros están desaconsejados porque atraen la luz mucho más que los colores claros.

5. Refrescarse en las piscinas, con el aire acondicionado, con abanicos, con helados...etc.

6. Tener especial cuidado con las personas a las que el calor puede afectarles más fácilmente como niños o ancianos.

7. Echar mano de calzado abierto y cómodo, y utilizar gorros o pañuelos para proteger la cabeza.

8. El ejercicio físico al aire libre es mejor realizarlo en las primeras y en las últimas horas del día.