Acudir al gimnasio para "liberarse" de una situación de estrés continuada puede resultar perjudicial si el propio estrés no se tiene en cuenta para determinar en qué estado se encuentra nuestro cuerpo, según advierte hoy en un comunicado el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM).
Y es que sufrir estrés mantenido de forma continuada incrementa el riesgo de sufrir lesiones ya que "se exige al cuerpo una demanda cuando se encuentra en una situación previa de desgaste", explica en la nota el fisioterapeuta experto en actividad física y deporte, Francisco García-Muro.
Sin embargo, aclara que "esto no significa que el ejercicio esté contraindicado cuando sufrimos estrés, si no que el deportista debe tenerlo en cuenta previamente para saber hasta qué punto y de qué manera puede exigir al cuerpo para que la actividad física resulte terapéutica y podamos romper el círculo del estrés generando endorfinas".
Los fisioterapeutas recomiendan que siempre que una persona vaya a iniciar cualquier tipo de entrenamiento, debe acudir a un profesional de la salud para someterse a una evaluación previa que determine su condición física.
Según explica García-Muro, "un ejercicio puede ser bueno o malo dependiendo de la persona".
"Por eso", añade, "hay que valorar de forma personalizada los riesgos y beneficios que cada actividad supone para cada usuario".
Así, asegura que "como es lógico, la parte del cuerpo que se lesiona siempre es la estructura más débil del deportista, pero si la detectamos antes de la práctica deportiva podemos no solo evitar la lesión, si no ayudar a recuperarla a través de ejercicio terapéutico".
La actividad física y deportiva en el ámbito de tratamiento de patologías es una de las herramientas que más evidencia científica tiene para luchar contra el dolor y la aparición de recaídas tras superar una lesión.
Son los profesionales sanitarios como el fisioterapeuta, el médico, el enfermero, o el podólogo quienes utilizan la actividad física y deporte con fines terapéuticos, para restablecer la función de un desequilibrio muscular, mejorar el tono muscular de una región que ha perdido masa muscular tras una lesión, etcétera.
García-Muro asegura que la principal causa de lesiones en el gimnasio "es posiblemente la realización del ejercicio sin una oportuna planificación".
Por esta razón, antes de iniciar la actividad física, el deportista debería fijarse a un objetivo, y en base a él establecer un plan de trabajo, supervisado y corregido por un profesional".
El secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, José Santos, coincide con García-Muro y recomienda dejarse "siempre" asesorar por el monitor o responsable de sala, que debe ser graduado o máster en actividad física y deporte, para que reeduque el gesto deportivo, y supervise el entrenamiento.
Además, aconseja hacer un trabajo previo en la sala de cardiovascular para preparar al corazón para esfuerzos en pico como puede ser el levantamiento de pesas o barras "ya que es fácil lesionarse con el ejercicio anaeróbico, si no se hace bien".
Según Santos, la combinación perfecta es trabajar en sala y en piscina: "Aunque en ese orden y nunca al revés, ya que nos arriesgaríamos a sufrir mareos o desvanecimientos como consecuencia de la diferencia de humedad de los ambientes", concluye.