El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha pedido hoy a todos los componentes de la diócesis que ayuden a los refugiados sirios valorando qué inmuebles y recursos económicos y humanos pueden poner a disposición del colectivo y evitando que se hagan "guetos".
En una carta, Osoro ha abogado por dar una respuesta "solidaria, organizada y sin protagonismos ni descalificaciones" para atender a los refugiados y que cada uno "aporte lo que pueda y deba".
Osoro se ha manifestado así tras la constitución de la Mesa por la hospitalidad de la Iglesia en Madrid, un órgano que ha creado el arzobispado para coordinar la oferta de ayuda de las instituciones, familias y particulares ante este problema.
El prelado remarca en su escrito que la "verdadera solidaridad" conlleva la "cualidad de la universalidad" e "impide caer en la tentación de las 'disputas entre nuestros pobres y los que llegan'".
En su extensa carta, considera que responder "con eficacia, humanidad y prontitud" a situaciones de emergencia corresponde a las autoridades públicas y a los organismos competentes, lo que "no obsta" para que la sociedad civil en general y la iglesia católica en particular aporten su "grano de arena".
El arzobispo de Madrid cree que "no se trata de hacer carreras para ver quién es más solidario" y apuesta por "dejar de lado protagonismos y debates partidistas" para centrarse en socorrer a los necesitados.
Osoro lamenta que emergencias como la de Siria eran "previsibles" y son resultado de la "inacción" porque la globalización económica no se ha traducido en una globalización ética.
Por ello, cree "evidente" que hay que "acudir a las causas de la misma" y procurar "intervenciones en el origen" para no "remendar soluciones siempre parciales e incompletas".