La conocida empresa madrileña Pascual Parquet ha presentado su campaña de Navidad bajo el título «Cuando tenga que ser será, pero los sueños se hacen realidad».
Esta iniciativa rinde homenaje a un oficio que busca su reconocimiento oficial y va más allá de una simple felicitación navideña: representa la culminación de un año de esfuerzos por dignificar la profesión de los instaladores de madera.
Con esta campaña, la empresa pretende conectar con los hogares españoles y recordar que cada paso dado sobre un suelo de madera es el resultado de un arte que merece ser reconocido por las instituciones de la lengua española.
La campaña navideña de Pascual Parquet trasciende el mensaje convencional de estas fechas. A través de una animación cuidada y evocadora, dando vida a su personaje de marca, se muestra el proceso creativo del movimiento #yosoyparquetista, impulsado por la propia empresa. El vídeo recorre las distintas fases de un proyecto emblemático desarrollado a lo largo del último año: la solicitud para incluir la palabra «parquetista» en el Diccionario de la Lengua Española.
«Entre creer y crear solo hay una letra de diferencia». Esta frase invita a recuperar la mirada infantil y la capacidad de soñar, tan presentes durante las fiestas navideñas.
La animación narra la cronología de un esfuerzo sostenido para materializar un sueño, mostrando cómo una idea abstracta se transforma en una propuesta formal presentada ante la Real Academia Española (RAE). En el vídeo se refleja el trabajo del parquetista como una creación artística que comienza en la mente y culmina bajo los pies.
Raúl Pascual, CEO de la compañía y nieto de artesanos, señaló que «este año hemos trabajado con ilusión para cumplir nuestro sueño de que parquetista sea reconocido oficialmente en el Diccionario de la Lengua Española». Para Pascual, no se trata únicamente de una palabra, sino de la validación de miles de profesionales que han dedicado su vida a este noble oficio.
La campaña se presenta como una declaración de principios al transmitir el mensaje de que «cuando deseas algo de verdad, debes ir a por ello, sin buscar más aprobación que la de tu propia conciencia». Un planteamiento que cobra especial relevancia en un contexto en el que los oficios tradicionales luchan por mantener su valor frente a la producción industrial.
Aunque la RAE ha comunicado que no habrá actualizaciones del diccionario hasta 2026, Pascual Parquet mantiene un optimismo firme. La compañía se muestra satisfecha con los avances logrados y confía en que, cuando llegue el momento, el término «parquetista» figure entre las nuevas incorporaciones al Diccionario de la Lengua Española.
Todo comenzó en el año 1956, cuando un joven operario de Renfe, de apenas 23 años, tomó la decisión de dar un giro a su destino y empezar con el oficio de parquetista. Madrid no solo ha sido el lugar donde Pascual Parquet inició su actividad, sino también el escenario donde se ha forjado su filosofía de trabajo. El carácter de la ciudad, marcado por la diversidad, el esfuerzo y la convivencia entre tradición y modernidad, ha influido de manera decisiva en la forma de entender el oficio y el compromiso con la calidad que define a la empresa.
Durante casi siete décadas, Pascual Parquet ha sido testigo de los cambios arquitectónicos y sociales de Madrid, adaptándose a nuevas tendencias sin renunciar a los valores del trabajo artesanal. Varias generaciones de la familia, han desarrollado su labor en la capital, transmitiendo conocimientos y técnicas que forman parte del patrimonio profesional de la empresa y, en cierto modo, de la propia ciudad.
Esta vinculación con Madrid se refleja también en la voluntad de la compañía de contribuir al reconocimiento de los oficios tradicionales en el entorno urbano actual. Para Pascual Parquet, defender la figura del parquetista es también defender una manera de hacer ciudad, donde la continuidad de empresas familiares como Pascual Parquet ayuda a preservar la memoria material de Madrid. Cada suelo instalado, restaurado o conservado forma parte de una herencia colectiva que conecta pasado y presente, donde las empresas tradicionales siguen teniendo un papel esencial como guardianas de la identidad local.
Así las cosas, con esta campaña, Pascual Parquet quiere desear una Feliz Navidad poniendo en valor aquello que permanece: los sueños que se construyen con paciencia, los oficios que se ejercen con orgullo y las tradiciones que dan identidad a nuestros hogares y a nuestras ciudades. Porque cuando el trabajo se hace con pasión y convicción, los sueños no solo se esperan: se hacen realidad. Que estas fiestas sean una invitación a creer, a crear y a seguir caminando con ilusión hacia el futuro.