
Un estudio sobre sharenting revela que los menores españoles son cada vez más conscientes de su privacidad digital y rechazan que sus familias compartan contenido suyo en redes sociales.
El 15 por ciento de los menores españoles no quiere que sus familias les hagan fotos ni vídeos y que los compartan en las redes sociales, un dato que refleja un aumento en la conciencia sobre el contenido que se comparte en línea entre los más jóvenes. Según la encuesta "Sharenting: Privacidad infantil y convivencia familiar en la era digital en España", los menores son cada vez más conscientes de lo que significa su propia imagen y su privacidad digital.
Vanessa González, directora de Comunicación de Kaspersky Iberia, ha señalado que "la huella digital de un menor comienza mucho antes de que pueda decidir sobre ella. Aunque cada vez más familias son conscientes de la importancia de proteger la privacidad de sus hijos, el estudio demuestra que todavía existe una diferencia importante entre reconocer un error y actuar para corregirlo".
Casi el 29 por ciento de los padres que comparten imágenes ha reconocido arrepentirse de haberlo hecho, mientras que el 14 por ciento ha eliminado ese contenido. Sin embargo, el 15 por ciento, pese a reconocer el error, no ha tomado ninguna medida. Por el contrario, el 61 por ciento afirma que no se arrepiente y el 10 por ciento sigue compartiendo fotos de sus hijos menores sin ningún tipo de preocupación.
La comunicación familiar sobre este tema sigue siendo limitada. El 19 por ciento de los padres reconoce que nunca ha hablado sobre la posibilidad de eliminar fotografías ya publicadas y un 13 por ciento tampoco ha abordado si sus hijos desean que se compartan nuevas imágenes.
Las opiniones sobre quién debe decidir la publicación de fotos de menores son dispares. El 38 por ciento de los españoles opina que los menores deberían tener voz antes de publicar en redes sociales, el 25 por ciento sostiene que esta decisión queda únicamente en los padres, mientras que el 37 por ciento afirma que todo depende de la edad de los niños.
Cuando los menores solicitan la eliminación de fotografías, la respuesta de los padres es mayoritariamente positiva. El 43 por ciento asegura que las eliminaría y el 40 por ciento que revisaría todas las publicadas hasta la fecha. No obstante, hay un 17 por ciento de padres que se muestra tajante y no cambiaría nada incluso si sus hijos se lo pidieran.
Según el informe, el 9 por ciento de los menores solicitó a sus padres o abuelos la eliminación de imágenes ya publicadas y el 15 por ciento directamente solicitó a sus familiares que no se hagan ni compartan imágenes suyas.
González ha recomendado que "antes de compartir una imagen conviene preguntarse si ese contenido seguirá siendo apropiado dentro de unos años y si el menor estará cómodo con esa exposición cuando pueda decidir por sí mismo". El riesgo principal es que las redes sociales se convierten en un escaparate al que cualquiera puede acceder, y existe el peligro de que el contenido caiga en manos de terceros o derive en ciberacoso.
Kaspersky recomienda mantener una conversación abierta con los hijos, explicarles el alcance que pueden llegar a tener las imágenes en internet cuando tengan la edad suficiente, revisar periódicamente las publicaciones realizadas con anterioridad y configurar correctamente los ajustes de privacidad en las redes sociales para limitar quién puede acceder al contenido.
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