El sector del taxi lo está pasando muy mal con la crisis económica. No son los únicos, es cierto, pero no por ello hay que ponerles palos en las ruedas.
La oposición no quiere que puedan poner publicidad en sus puertas traseras. ¿Por qué? ¿Por estética? La publicidad es un recurso externo para generar dinero que les puede venir francamente bien para amortizar esas licencias impagables y para compensar la ausencia de viajeros (o el exceso de competencia).
Cuando no hay dinero, hay que buscarlo debajo de las piedras...
Madrid Actual no se hace cargo de las opiniones de sus colaboradores, que no tienen por qué coincidir con su línea editorial.