En el Índice de Transparencia de los Parlamentos, Madrid sólo ha alcanzado el 16º puesto. O lo que es lo mismo, somos los cuartos por la cola.
La Asamblea de Madrid debería ser una referencia nacional a todos los niveles, y más aún en transparencia, ahora que la imagen de los políticos está tan en entredicho.
La gran asignatura pendiente es la transparencia en materia económica y financiera. ¿Por qué es tan difícil obtener buena nota en este ránking? ¿No debería ser fácil ser un organismo transparente? ¿O acaso hay algo que ocultar?
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