Tomás Gómez, el cenizo

Tomás Gómez, el cenizo

Porque, según el diccionario de la RAE, un cenizo es un tipo aguafiestas, una persona con malasombra y hay que tener malasombra para poner palos en las ruedas de todo lo que se intenta hacer en la Comunidad de Madrid.

A este tipejo no le importa hacer el chocarrero diciendo que Las Vegas Sands ha suspendido el proyecto Eurovegas y que luego la empresa americana le deje en ridículo... A él le da lo mismo. Los malasombras son así... Van por la vida de patosos pero creyéndose que son ocurrentes.

A veces, da la sensación que lo que le gustaría es que en Madrid no se creasen puestos de trabajo. Y es que, una vez más, este radical personaje ha demostrado que lo que le gusta es tener al trabajador cautivo de la subvención.

Tomás, como buen extremista, prefiere que el ciudadano no trabaje y viva enganchado a la subvención para que le deba el favor que procurarle un puesto de trabajo y un salario justo ganado por él mismo. A estos aguafiestas les gusta que la gente sea libre.


Madrid Actual no se hace cargo de las opiniones de sus colaboradores, que no tienen por qué coincidir con su línea editorial.