El estudiante universitario así barría así, así

El estudiante universitario así barría así, así

Cada uno que se dedique a los suyo y punto. El panadero que haga el pan. El mecánico que arregle los coches. El médico que atienda a sus pacientes. El policía que vele por la seguridad de los ciudadanos. El peluquero que corte el pelo. El profesor que eduque. El arquitecto que realice proyectos. El cocinero que haga la comida. Y, por supuesto, que el barrendero limpie. Y ahora uno se pregunta: ¿Cómo se va a poner un universitario a barrer la ciudad?

A Manuela Carmena se le ha ocurrido, en una más de sus 'brillantes' ideas, proponer la iniciación de un servicio social de trabajo universitario para que" los jóvenes ayuden a barrer" la ciudad. No hay que olvidar que en los primeros días como alcaldesa llegó a manejar la opción de que cooperativas de madres fuesen las que limpiasen en colegios. De ahí que ya no nos sorprenda ninguna de sus ocurrencias. Pero lo cierto es que es para echarse a temblar.

"A lo mejor no está mal que durante dos o tres meses una persona sea barrendero ocasional", manifestó Carmena esta semana pasada. Una de las medidas estrella del programa electoral de Ahora Madrid era el tema de la limpieza. ¿De verdad quiere la señora alcaldesa que los jóvenes universitarios le solucionen la papeleta? Entonces, uno se pregunta dos cosas: ¿Para qué se han contratado 500 barrenderos? ¿Por qué no se contratan más profesionales para este servicio?

Carmena quiere llevar a cabo esta medida "para que -los jóvenes- se den cuenta de lo que es barrer la suciedad que otros generan". De estas palabras textuales solo se puede extraer que a la alcaldesa este trabajo le parece denigrante. La regidora prometió en su día que Madrid iba a estar "limpia y resplandeciente en el mes de diciembre". ¿Gracias a quién? Porque si es a costa de los universitarios, la vergüenza es importante.

Al final esto, sin ir más lejos, sería quitar el trabajo a los barrenderos. Por ello, el estudiante universitario se tiene que dedicar a estudiar, crecer y desarrollarse como persona en la vida universitaria. Madrid, con esta medida, está más cerca de convertirse en un circo que en una gran ciudad. No es de extrañar que algún día recordásemos la famosa canción de los Payasos de la Tele adaptando su letra a la actual situación: "El estudiante quería estudiar pero no pudo estudiar porque tenía que barrer. Así barría así, así. Así barría así, así. Así barría así, así. Así barría que yo lo vi". ¿Cuál será la próxima de Carmena? Dentro de muy poco se lo contaremos, seguro. Madrid, por lo pronto, sigue igual... de sucia.